sábado, 4 de diciembre de 2010

13 Semanas



Sólo 13 semanas, ya merito!!!!!!!!

domingo, 28 de noviembre de 2010

14 Semanas

Sólo 14 semanas y seré un economista. ¡Que miedo!

domingo, 21 de noviembre de 2010

15 Semanas

Sólo 15 semanas para términar la Licenciatura y ser todo un economista jajaja

lunes, 15 de noviembre de 2010

sábado, 6 de noviembre de 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

18 Semanas


Así es, sólo faltan 18 semanas para recibirme como Licenciado En Economía. jajajaja

miércoles, 27 de octubre de 2010

19 Semanas

En recientes textos escribí acerca de las fechas y los deseos, pero qué son los deseos. Hay cosas que primero aprendemos de forma empírica (por la experiencia) y después les ponemos nombres formales a través del conocimiento científico. Este es el caso, si le preguntáramos a cualquiera ¿qué es un deseo? nos contestaría sin dudarlo, pero si lo que creemos saber no es la realidad ¿qué pasaría? Me dí a la tarea de buscar qué es un deseo y cuál es su etimología. Aquí está lo que encontré.

El verbo "desear" tuvo su origen en un término de la lengua de los augures: desiderare, derivado del latín sidus, sideris: astro (de donde viene precisamente "sideral"). Así, mientras considerare, tenía que ver con examinar o contemplar un astro, desiderare se empleaba para lamentar su ausencia: echar de menos la presencia de un astro favorable en nuestro firmamento. Como puede verse, en ese remoto origen el deseo tenía los ojos puestos en algo muy alto y muy lejano: inaccesible. Nada que ver con la dimensión erótica y libidinal con la que llegaría a asimilarse en nuestros días.

Han pasado ya más de cinco meses desde la última vez que te vi, y tal y como me lo escribiste tú, hace ya casi un año, ahora te lo escribo yo. -Nadia, te deseo...- es decir, lamento tu ausencia, echo de menos tu presencia favorable en mi firmamento. Todo lo que ha ocurrido y de la manera en que ha ocurrido, me han hecho saber que el amor no existe, o mejor dicho, existe en un primer momento pero el amor es castigado hasta ser reprimido. Lo que queda es: el amor es un eufemismo de la conveniencia "Dime cuánto me quieres y te diré cuánto te convengo"

El domingo pasado fue mi cumpleaños 25, me sorprendí por no tener deseos, no es que tenga todo, nada más alejado de la realidad, sólo que, lo que hasta unas semanas antes consideraba sagrado, el amor, ha quedado invalidado, ya no creo en su existencia. Nietzsche pensaba que cuando se cuestionara todo (el decía, incluso la existencia de Dios) y, a partir de ese momento cada quien hiciera sus propias creencias, entonces nacería el super-hombre (más o menos es la idea, seguro un filosofo me corregirá). Lo que no imagine es que también se tuviera que cuestionar la existencia del amor.

En este momento dudo de la existencia del amor, algo sagrado para mi, lo daba por hecho. Si estoy cuestionando algo que era sagrado para mí, entonces es hora de cuestionar todo lo que lo rodeaba. Es por eso que cualquier anhelo resulta estéril. Como consecuencia de este proceso he disidido dejar de escribir (de todas formas ya nadie lee este blog) no puedo escribir de otras cosas y disimular que ya me olvide de tí. Sólo llevaré la cuenta regresiva para terminar la licenciatura. Por cierto sólo faltan ¡¡19 semanas!!

domingo, 17 de octubre de 2010

20 Semanas


Esta semana ha estado llena de emociones. Comencé la semana, nuevamente, con dolores muy fuertes en mi rodilla, acudí al médico y dijo que seguramente eran los meniscos, entonces me tendrían que operar o dejar el deporte definitivamente, la noticia me rompió el ánimo. Me tomaron rayos X y afortunadamente las pruebas salieron negativas. Fuimos con otro médico y corroboró el diagnostico, tendinitis. Me receto unas inyecciones, paracetamol y relajantes musculares, llevo a penas cuatro días del tratamiento y me siento mucho mejor, me restan once días más, espero y éste sea el bueno, ya me urge regresar a la actividad deportiva, no obstante, no me apresurare, lo tomare con calma.

Por otra parte, el viernes inició la serie de campeonato de las grandes ligas en la conferencia americana, se enfrentan los Ragers de Texas contra los gloriosos Yankees de New York. Para el primer encuentro anunciaron a los abridores, C C Sabatia por el lado de los neoyorquinos y C J Wilson por los texanos. La primera entrada el Picher texano enfrento a tres en linea sin siquiera sudar, mientras que Sabatia enfrento a los nueve hombres de la escuadra texana, acepto tres carreras y cedió tres bases por bola, así es todo en la primera entrada. Los yankees bateando basura no se veía por donde pudieran remontar. Al final de la tercera entrada anotaron dos carreras más los Rangers.

Como el libreto de una película llego la fatídica séptima entrada y el segunda base de los yankees Robinson Cano, conecto cuadrangular solitario dejando la pizarra 5-1, ese sería el principio de la remontada. En el octavo episodio los yankees lograron hacer un rally de cinco carreras más para dejar el marcador 5-6 favor los neoyorquinos. Para la novena entrada el manager de los yankees trajo a Mariano Rivera y fiel a la costumbre sentenció la victoria para los yankees, un juego muy emocionante.

El sábado se jugó el segundo de la serie, pero esta vez los yankees no fueron capaces de remontar y la serie se nivelo a un triunfo por bando. Ahora la serie se traslada a New York, para el tercer, cuarto y quinto juego, esperando que los mulos de Manhattan puedan coronarse campeones, y disputar nuevamente la serie mundial.

En cuanto a la escuela todo marcha normalmente, hay materias que bien nos las podríamos ahorrar pero qué puedo hacer si las cosas ya están así. Ya empecé con las primeras páginas de mi tesina, espero que esta semana pueda avanzar mucho más rápido. Mientras tanto sólo me queda decir.

¡20 semanas para concluir la licenciatura en economía!

domingo, 10 de octubre de 2010

21 Semanas



¿Por qué amo los dedos de tus pies? No poseen una belleza particular, pensándolo bien, son sólo unas bolitas de carne pegadas a tus pies, por cierto, tus pies sí son hermosos pero tus dedos no y, sin embargo, los amo.

Era un día como cualquier otro, excepto porque estábamos juntos. Nos paramos uno frente al otro, desnudos, en nuestros ojos se adivinaba el deseo. Aunque la distancia que había entre tú y yo era remota, mí piel no le podía susurrar a su homóloga la necesidad de unirse a ella, mis bellos se estiraban queriendo alcanzarte pero todo esfuerzo resultaba inútil.

En esta parte me gustaría escribir que, un rayo de luz entro por la ventana; o que una tormenta eléctrica se desato de la nada y comenzó el diluvio; o, la tierra se estremeció y todo cambió; pero no, nada paso. Todo siguió con la misma parsimonia que hasta entonces, no así mi interior cuando, la escasa lejanía que existía entre nuestros cuerpos llegó a su fin. Por dos instantes los dedos de tus pies elevaron todo tu cuerpo, dos instantes, sólo dos instantes pero fueron suficientes para que tus brazos se sostuvieran sobre mis hombros y, entonces, todo tu cuerpo se amoldo al mío, o el mío al tuyo. Mis manos vacilaron entre permanecer en tu cintura o apretar tu cadera, apetecían tener el don de la ubicuidad o por lo menos ser más grandes y no tener que elegir. Así, poco a poco, centímetro a centímetro, bello a bello nos fuimos enlazando objetivisando “el amor”. Creo que por eso amo los dedos de tus pies.

Esto es lo último que te escribo, ya estoy cansado de ti (aquí esbozo una sonrisa y escribo) en eso también me ganaste. Podría abstenerme de dedicarte este texto apologético de nuestro amor, y aunque he querido odiarte o por lo menos pensar que nada pasó (te sorprendería la cantidad de cosas que no han pasado) no lo he logrado. Seguir amándote ya tampoco me hace bien, albergo sentimientos tan contradictorios como tu propio nombre. Sí, tu nombre, en su significado anida esperanza pero una sola letra me deja en la nada, tal y como ocurre al pronunciarlo.

La primera silaba se consigue frotando, fuerte y apasionadamente, la lengua con el paladar, para después liberar suavemente con la seguridad de que volverá a sentir el calor y humedad de su eterna compañera. La segunda silaba cumple la promesa, une nuevamente a los compañeros pero, incorpora a un tercero, los filosos dientes que romperán todo vínculo. Así, cuando se pronuncia la letra final, se suelta toda la boca, dejando sólo el vacio.

¿Por qué quieres a tu novia? Me preguntaron, quise ordenar mis ideas para dar una buena respuesta pero no fue necesario, el mismo que me preguntó respondió –porque es lo único que tienes-Te pareció desafortunada la broma, no obstante, en la práctica le diste la razón, apenas tuviste una opción, la tomaste. El amor seguro es el concepto más manoseado, todo mundo está en busca de el, pero nadie está dispuesto a entregarse y cuando medianamente se consigue, entonces se hace todo para perderlo. El amor no existe, solamente existe el miedo a estar solo. “Puesto que el hombre en su totalidad es sólo el fenómeno de su voluntad, nada puede resultar más absurdo que, partiendo de la reflexión, querer ser algo distinto de lo que se es”. Somos despiadados y egoístas, somos el lobo del hombre.

¡21 de semanas para concluir la carrera de economía!

domingo, 3 de octubre de 2010

22 semanas


Hace un par de meses me inscribí a un gimnasio con el objetivo de mejorar mi preparación físico-atlética. Lejos de eso conseguí un par de lesiones, una leve, aunque me sigue molestando en los dedos del pie, otra en la rodilla, una tendinitis severa que me ha dejado sin actividad física durante un mes.

He tenido reposo, una infiltración, poca paciencia pero mucha medicina, hoy salí a probar si ya estaba bien, y me lleve la decepción de seguir lastimado. Ahora mismo no sé si me ha llegado la resignación de quien sabe que no va a correr en mucho tiempo, o ya soy víctima de displicencia o artasgo de luchar en contra de la vida.

Por lo pronto volveré al descanso, pero esta vez sin ninguna esperanza, o mejor dicho, sin ponerme un objetivo de regreso a las pistas de carreras.

Cambiando un poco de tema, en lo que se refiere a la escuela, esta semana espero inscribir mi tesina. La verdad tengo más cosas que escribir, pero el animo ya no me da para más.

¡22 de semanas para concluir la carrera de economía!

sábado, 25 de septiembre de 2010

23 Semanas


"Tuvo el antojo de jugar a hacer
conmigo una excepción y, primero,
nos fuimos a bailar y, en mitad de
un -te quiero- me olvidó."

Hay fechas que recordamos por la influencia que han ejercido en nuestras vidas. 27 de diciembre, nuestro primer beso; 31 de enero, un día muy especial (seguro lo recuerdas); 15 de febrero, el día en que te fuiste a Veracruz; 9 de mayo, tu cumpleaños (sin ese día este mundo definitivamente no sería el mismo); 10 de mayo, el último día que te vi.

No obstante hay sucesos en mi vida, que han sido tan importantes como los anteriores, sin embargo, no recuerdo cómo ni cuándo ocurrieron. Era inconsciente de la trascendencia de lo que estaba ocurriendo ante mis ojos y, eso me hace sentir muy inconforme, me gustaría una segunda oportunidad. Es el caso del mes venidero, octubre. Hace 25 años nací, pero no me di cuenta. Hace un año te vi por primera vez, pero no sé qué día y tampoco sé cuál fue mi reacción. Ojalá ocurriera un milagro y me permitieran volver a esos momentos, colocarme como espectador, y volver a verte por primera vez, disfrutar instante a instante de ese primer encuentro, cuando no imaginaba siquiera la forma en que cambiarias mi existencia.

En esa ocasión el universo gesto nuestro amor en, alrededor de, 80 días. No sé qué pasará en 80 ó 160 días ¿volveremos a estar juntos? ¿Hoy estamos más cerca o más lejos que hace un año? No sé si nuestra relación fue muy corta o mi memoria muy larga, pero tengo la frustración de aún tener mucho amor para darte y no estar contigo. Recuerdo bien ése último día en que estuvimos juntos, el coraje y la angustia que expresabas por nuestra separación, creo que tú sentiste muchas cosas antes que yo, la diferencia es que yo estaba ahí para abrazarte, yo sólo abrazo tu ausencia bocabajeando mis sentimientos y deseos.

A mí me quedan los recuerdo y una meta. La meta de, en un futuro cercano, ofrecerte mi alma e ideas, mi cuerpo y voluntades para hacerte feliz, esperando lo quieras recibir nuevamente. El gran dilema radica en que, cada vez que inicio el camino hacia ésa meta, parece más un espejismo, empero un inconmensurable dolor en el pecho me obliga a no abandonarla. Este año soplaré las velitas de mi pastel muy fuerte, tú serás el sujeto de mis deseos. Resulta paradójico eso, yo nunca he creído en fruslerías y supercherías, ni en muchas otras cosas, pero estoy en una época en la que necesito creer, creer mucho en ti, en el amor, en la vida, pero sobretodo en mí.

He mencionado los dos extremos, fechas que registramos a la perfección y sucesos que pasan por nuestra vida veladamente, no obstante, somos igualmente beneficiados o victimizados por estos. Pero hay un tercer tipo de suceso, en éste sospechamos que algo está ocurriendo, no podemos señalar una fecha precisa, ya que, debido a la naturaleza del suceso éste es indeterminado, o la mente me juega una mala pasada, volviéndose miope para anestesiar mi corazón. Por ejemplo:

Rememoro aquella noche en que entré a tu recamara y me dijiste –espérame tantito, sólo tengo que mandar un correo a universidad porque me están ofreciendo trabajo- y las ganas que me dieron de preguntarte si te ibas a ir, también evoco la ansiedad aplastada que siento por no haberte dicho –no te vayas- no te lo pude decir, porque no era apropiado. Pero no recuerdo la fecha en que ocurrió eso. Tampoco sé en qué fecha te perdí o cuándo me dejaste de amar.

Abriré bien los ojos, cuidando de los detalles, esperando registrar cada momento de mi vida y no me tome por sorpresa más. No prometo lograrlo, la vida posee la estocasticidad de cambiar, unas veces de a poco y otras, como el vuelo caprichoso de la voluntad de alguien que ni conozco. Hoy sólo tengo dos certezas: 1) los mayores temores se originan de estar previendo el futuro. 2) estoy a 23 semanas de concluir la licenciatura en economía. ¿A cuántas semanas estaré de ti?

lunes, 20 de septiembre de 2010

Un momento para olvidar


Se sostiene que el futbol es un deporte popular porque el aficionado concibe el éxito cada fin de semana, a través de su equipo, éxito que se le niega diariamente. En lo personal esta idea me parece muy pesimista (y eso que no lo dice el rey de las fiestas) creo que el futbol es popular porque se parece a la vida, siempre está lleno de errores. No es como otros deportes en donde las jugadas culminan con el acierto de un jugador. No, el futbol siempre termina con un error, un mal pase, una mala barrida, etc. Sólo de vez en cuando culmina con algo perfecto, el gol. Pero la mayor parte del tiempo son jugadas mal logradas. 
Me han sucedido un montón de cosas y por más que les busco explicación no la hayo. ¿Será posible que nada de lo que pase la tenga y, todo en este mundo sea un sin-sentido? Esta semana mataron a un vecino, aún no se sabe la razón aparente. Pasan muchas cosas que no están planeadas, uno no planea enamorarse de alguien y, se enamora. Puedes planear vivir la experiencia más hermosa en la vida y en un parpadeo se acaba. Las personas no planean lastimar a sus seres queridos y, sin embargo, los lastiman. Por eso la vida y el futbol se parecen, estamos llenos de errores. Lo paradójico de este asunto es que cuando haces una retrospectiva de todo lo que sucede, sólo puedes decir: algo en este mundo está mal, muy mal. Y sin embargo, se mueve. Pero ni todo son espinas ni todo son rosas.
En este mar de errores se usan dos atenuantes, que me encantan, no estaba planeado, y no lo sabía. ¿Conocen la historia de Edipo? Edipo era el hijo del rey de Tebas y al nacer, el Oráculo de Delfos auguró a su padre, Layo, que el niño, una vez adulto, le daría muerte y desposaría a su mujer. Layo, queriendo evitar tal destino, ordenó a un súbdito que matara a Edipo al nacer. Apiadado de él, en vez de matarlo, el súbdito lo abandonó en el monte Citerón, En la adolescencia Edipo visita al oráculo, ésta le repite el augurio, Edipo decidido a huir de su destino, emprende un viaje que lo alejara de Citerón. En una encrucijada discuten Edipo y Layo, Edipo sin saber que Layo es su verdadero padre, lo mata. Como premio, Edipo es nombrado rey y se casa con la viuda de Layo, Yocasta, su verdadera madre. Tendrá con ella cuatro hijos. Al poco, una terrible plaga cae sobre la ciudad (la peste), ya que el asesino de Layo no ha pagado por su crimen y contamina con su presencia a toda la ciudad. Edipo emprende las averiguaciones para descubrir el culpable, y gracias a Tiresias descubre que en realidad es hijo de Yocasta y Layo y que es él mismo el asesino que anda buscando. Al saber Yocasta que Edipo era en realidad su hijo, se da muerte, colgándose en el palacio. Horrorizado, Edipo se quita los ojos con los broches del vestido de Yocasta en señal de la ceguera que siente por no haber visto la realidad antes y ordena a Creonte, que lo expulse de la ciudad. Esta es una tragedia que nos enseña que la ignorancia no nos exime de culpabilidad alguna. De otra manera, Edipo hubiera conservado sus ojos.
Este fue mi último fin de semana de vacaciones, el lunes comenzaré un nuevo trimestre, el onceavo, y a partir de ese momento sólo 24 semanas me separarán de concluir un sueño, terminar la licenciatura. Parecería un gran momento en mi vida, y seguro que lo es, pero he llegado a el en un momento de gran confusión. Tengo tres o cuatro sentimientos, muy intensos, que quieren salir todos al mismo tiempo, se tropiezan unos con otros y salen de apoco confundiéndome a cada instante. Una de mis grandes salidas, durante el pasado año, para sacar mis sentimientos era escribir, pero en recientes fechas esto se me ha complicado muchísimo, ya no quiero escribir, ahora mismo lo estoy forzando y se notará, pero no pondré mucha atención sólo quiero algo que me ayude a no explotar.
Tengo una rodilla lastimada y no puedo correr, y eso es justo lo que necesitaría ahora, correr, saltar, volar, cualquier cosa que me libere. Parece que cuando necesito más salidas es cuando se cierran todas las puertas, quiero que el tiempo pase muy rápido y no lo logro. Lo único que me queda es poner la mente en blanco, volverme una piedra, y esperar a que todo vuelva a su cauce. Quiero ser optimista y pensar que la luz que se ve al final del túnel es la salida, pero cómo no tomar en cuenta los costos morales en los que podría incurrir, si no fuera la salida, si fuera un tren. Al igual que en todos los juegos unas veces se gana y otras se pierde, lo importante es jugar el juego que uno desea, morirse con la suya. Por lo pronto 24 semanas es la meta, y veremos que tanto pasa en el camino.

domingo, 22 de agosto de 2010

Los Árbitros Del Mundial



Desde que el hombre es hombre ha buscado la forma de divertirse y de paso demostrar que es mejor que los demás hombres, sin tener que matarlos. Han sido diversas las formas que ha tomado esta actividad, es decir, la necesidad de jugar con una pelota es tan vieja como el hombre, como el hombre-animal, si a un perro le tiras una pelota, juega. Es una necesidad animal la de jugar, y el hombre en cualquier civilización ha jugado a un derivado del futbol, a algo que no era futbol pero que tenía algunos elementos de este juego, un pelota y gente que la empuja con el pie, por eso, el futbol se precede así mismo. Esto lo sabía perfectamente bien Paolo Calcagno, un chico italiano, era extremadamente tímido, pero una vez que se ponía los zapatos de futbol para saltar a la cancha la timidez se quedaba en el vestuario, era un líder para su equipo. Una tarde enfrentando a un equipo de medio pelo en la liga de ascenso italiana, Paolo tomó la pelota en tres cuartos de cancha, desbordo por la banda derecha, el defensa lateral del equipo contrario comenzó la persecución, alcanzo a Paolo y lo desplazo con la cadera, como si Paolo hubiera sido un muñequito salió volando, cayó de forma descompuesta con la rodilla izquierda. Después de una exhaustiva revisión el doctor del equipo le dio dos diagnósticos, el primero, los meniscos de la rodilla estaban destrozados al igual que los ligamentos; el segundo y fatídico, no volvería a jugar al futbol.

Paolo se había convertido en la joven promesa que nunca se cumpliría. Decidió no abandonar el futbol y paradójicamente se convirtió en juez de línea, (o árbitro asistente como ahora se les conoce). El tiempo le mostró que el amor por el futbol era completo sin importar en que sector de la cancha estuviera, o cuál fuera su posición en ésta, la cuestión era estar ahí.

Su desempeño como árbitro era brillante y en el 2010 fue designado por la federación italiana como árbitro mundialista para el campeonato mundial de futbol que se celebraría en Sudáfrica. Al primer partido en el que fue designado, Holanda enfrentando a Dinamarca, no hubo complicaciones y su calidad como juez de línea quedo confirmada. Rápidamente le otorgaron la segunda designación al cuarteto italiano, Ghana contra Australia, una vez más realizó una actuación brillante y aseguraban pitar un encuentro en las rondas eliminatorias. Tal y como lo tenía previsto Paolo, la plantilla de árbitros italianos a la que él pertenecía fue designada al encuentro entre México y Argentina, el partido se antojaba complicado pero a la altura de sus capacidades como árbitro.

El veintisiete de julio fue la fecha señalada para ese encuentro, Paolo se despertó y transitó el día sin ningún percance, siguió paso a paso la rutina que ya tenía bien establecida para los días en que arbitraba. Saltaron a la cancha los veintidós jugadores y los cuatro árbitros, sonaron los himnos nacionales y comenzó el juego. Corría el minuto veinticuatro aproximadamente, Paolo corría vigilando su banda, se acercó a la tribuna para recoger un balón y ahí vio a un niño, entre sus brazos traía un muñeco, un muppet, los ojos de Paolo se nublaron y comenzó un largo y profundo viaje en sus recuerdos.

En el invierno del 2009 decidió tomar clases de idiomas, esto le daría mayores oportunidades en su destacada labor como juez de línea profesional. Ahí conoció a una muchacha, no le pareció especialmente hermosa, pero no tardó mucho en descubrir su sencilla belleza. Su nombre, María Diana Trujillo Hernández, era una chica de origen mexicano, sus ojos pequeños expresaban más que todas las palabras del diccionario, era noble, sencilla y sobretodo estaba disponible. Paolo se hecho la timidez al hombro y la cortejó. Así comenzaron una relación amorosa distinta. Poco a poco se fueron descubriendo, en ese descubrimiento reinaba el respeto y la admiración mutua pero también un profundo recelo a que todo terminara inesperadamente, como si no se merecieran el uno al otro temían perderse antes de lo anhelado. La congoja que sentían de perderse hizo que se procuraran de manera solidaria, enamorándose cada día como si fuera el último.

El noviazgo que había crecido meteóricamente principio a complicarse con el éxito de Paolo como árbitro, de pronto arbitraba en la serie A italiana, en la Champion league y otros compromisos internacionales, viajaba de ciudad en ciudad, casi no se veían y, cuando se veía las despedidas eran cada vez más dolorosas. Su amor y el tiempo que pasaban juntos tenían una relación inversamente proporcional, a medida que disminuían sus encuentros aumentaba su amor, al menos eso ocurría con Paolo, pues hay dos formas de hacerle frente a una barrera inexpugnable, como es la distancia; se puede acelerar a fondo y esperar que en la colisión alguien haya sobrevivido o, dar un golpe de timón y regresar por donde se vino. Paolo eligió la primera, ella, a su pesar se inclinó por la segunda.

Cuando un jugador ha dejado de hacer las funciones que le han sido encomendadas el técnico tiene la opción de sacarlo del campo y esperar a que otro jugador lo haga mejor. Una noche ella pronuncio las palabras aterradoras, igual a cuando el cuarto árbitro levanta el tablero electrónico anunciando un recambio –tenemos que hablar- Diana argumentó que su relación ya era muy complicada y no había futuro para su amor pues él no se lo podía asegurar. Justo unos días antes de que todo ocurriera Paolo había descubierto que no podía estar con otra mujer que no fuera Diana, pues no quería, había decidido amarla eternamente y en lo eterno no hay futuro, lo eterno no cabe en ninguna parte, solamente en el presente.

Después de una plática dolorosa ella llegó a la conclusión de que separarse era algo necesario y bueno para los dos. Pero no era bueno para los dos, para Paolo sólo era necesario no bueno, para ella si era bueno, pues ya tenía el recambio preparado. Sale Paolo, entra el señor X. Paolo no sabía que el sustito ya estaba preparado, cuando se enteró de su cambio se encolerizo, creyó haber tenido un buen desempeño y que jugaría los noventa minutos, pero Diana era pétrea y no dudó en sacarlo de su vida a patadas.

Las siguientes semanas para Paolo fueron muy complicadas, un torbellino de emociones pasaba por su cabeza, enojo, celos, tristeza, melancolía, pero sobretodo la desesperanza de quien ha perdido a la mujer que ama. Le dolía pensar en que no volvería a abrazarla, besarla, acariciar sus manos gorditas, cenar pizza y ver una película junto a ella, pero ante todo no volvería hacer el amor y decir su nombre. Sólo podía pensar en lo ocurrido, al final se había portado como un patán, como un jugador caprichoso que cuando anuncian su cambio insulta al técnico, y lo peor es que lo habían despojado de la concesión para corregirlo. Sus días se simplificaron a entrenar por las mañanas, y en las tardes la tensa calma que gobernaba su mente la combatía con autismo o acudiendo al teatro, al cine, veía televisión, pero sobretodo leía, no para escarpar de su vida, sino para tener un elemento para regresar con más armas a ésta. Trató varias veces de comunicarse con Diana, pero el silencio fue su única respuesta. El silencio precede a la palabra, sin decir nada se pueden decir tantas cosas que a veces es mejor callar y dejar que el propio interlocutor imagine e interprete la magia del silencio, pero el silencio en la mujer que amas no es mágico, es la muerte misma.

Mientras tanto el juego seguía Paolo los acompañaba abatido, contándose por enésima vez su propia historia, se la contaba por dos razones; por si en una de esas lograba entender lo que había pasado, si es que había algo que entender y, porque era lo único que le quedaba de ella y sabía que en el momento en que se dejara de contar su historia desaparecería para siempre y no la volvería a ver, ni siquiera en sus sueños. Si, sólo en sus sueños la podía ver, involuntariamente soñaba con ella, la abrazaba, la tomaba entre sus brazos y acariciaba su espalda, justo en ese momento despertaba. Para aquellos que dice que soñar es gratis, les puedo asegurar que no hay factura más costoso que el vacio de la realidad.

Un silbatazo y la algarabía de los argentinos lo despertaron de su letargo, el árbitro principal valido el gol de Carlos Tevez al minuto veintiséis, en la pantalla gigante del estadio apareció la repetición que dejó al descubierto un flagrante fuera de lugar del delantero argentino, mismo que no marcó Paolo. Se turbó una avalancha de jugadores mexicanos que reclamaban su descuido. No hubo opción, los árbitros tuvieron que validar el gol.

Paolo sentía que el partido no acabaría jamás, para su fortuna una vez más estaba equivocado, el partido culminó y el rencor contra él y su desatención fue creciendo, pero a pesar del coraje de los mexicanos no hubo nada que lamentar. Paolo aprendió dos cosas; es cierto que cuando se está enamorado todo, pero todo, es más bonito y la vida parece el mejor de los sueños, pero los sueños son eso, sólo sueños. La segunda, enamorarse no vale la pena, se paga muy caro, el amor es una quijotada sin esperanza.

lunes, 9 de agosto de 2010

También Somos Lo Que Dejamos


Hace muy poco tiempo termine con mi novia, la mujer que más he amado, ha sido un proceso muy complicado y he recibido el apoyo de muchas personas que invariablemente me dicen cosas como: todo saldrá bien, tendrás más novias y llegara alguien mucho mejor. Yo los escucho y algunas veces los veo con incredulidad, ¿en verdad piensan así? Ellos me devuelven la mirada con la soberbia de quien ya ha andado ese camino y seguramente piensan –no me entiende pero con el tiempo me dará la razón.

¿A qué me refiero? Las personas no son cosas, claro está, sin embargo, cuando me dicen que vendrán otras mujeres, es como darles trato de cosas. Puedo perder un billete de 50 pesos y no importa pues tendré más y me servirán para lo mismo. Con una persona no es así, pues las personas poseen cualidades únicas, no es como un billete en donde todos son iguales.

Respecto a que llegue alguien mejor. Hace años el coche que me gustaba era el sable, hace poco me gustaba el Bora, ahora me gusta el Audi A4, cada año sale un coche mejor. No importa que ahora mismo no tenga coche y me este perdiendo de manejar cualquiera de estos modelo, algún día tendré uno y con seguridad será mejor a cualquiera de los mencionados. No me preocupo llegará uno mejor. Pero con la mujer que amo no puedo pensar de esta manera, seguramente conoceré más personas, tendré más novias, ¿pero mejores? quién sabe, nadie me lo puede asegurar. El hombre “moderno” llama a esto sentimentalismo; no ama ya las cosas, ni siquiera lo que le es más sagrado, el automóvil, que espera cambiar lo más pronto posible por otra marca mejor. Este hombre moderno es decidido, sano, activo, sereno y austero, un tipo admirable; yo no soy un hombre moderno, tampoco enteramente pasado de moda, si acaso me he salido un poco de mi época; no tengo aversión al sentimentalismo, estoy contento y agradecido de notar que en mi corazón hay algo así como sentimientos.

Deseo tener éxito profesional, pero lo que más deseo es conformar una familia, esa es mi verdadera meta, cuando sabes que el tren que tienes frente a ti, te puede llevar a esa meta, se te antoja subirte, sin importar la edad que tengas, ¿o acaso hay una edad mínima para encontrar a la persona con la que quieres pasar toda tu vida? Puede ser que no sea el único tren que me lleve a mi destino, pero en este momento lo único que sé es que ese tren ya se fue, si abra más, quién sabe.

Si algo he aprendido del beisbol es a quemar todos los cartuchos para ganar el juego de hoy, es lo único que importa, si se gana hoy habrá juego mañana y entonces nos preocuparemos por ganar el siguiente juego, pero si no se gana hoy entonces no habrá mañana. Se puede sentir miedo de dejarlo todo en un solo juego, pero también habrá angustia de no saber qué habría pasado si se hubiera apostado todo. Sólo hay una forma de acabar con esos sentimientos, quemar todos los cartuchos hoy.

Puedo apostar dinero, pero apostar por cuántas mujeres conoceré con quien quiera compartir mi vida, es algo que no se me antoja hacer. Hoy hace tres meses vi por última vez a la mujer que amo como mi novia, sólo que yo no lo sabía. La conocí muy bien, la tuve entre mis brazos, compartí momentos maravillosos con ella, yo no hubiera querido apostar a si habrá más mujeres mejores que ella, desafortunadamente la suerte ya está echada. También somos lo que dejamos.

martes, 20 de julio de 2010

Tommy Torres - Tarde o Temprano (Video Oficial)



Esta semana acabé el décimo trimestre (de doce) de esta maravillosa aventura, la licenciatura en economía. Hay profesiones muy incomodas porque son susceptibles a piratería, por ejemplo, los médicos siempre se enfrentan al paciente que se auto medica; cuando una persona compra su casa le hace al arquitecto o al ingeniero, tira paredes y levanta otras sin el mínimo conocimiento, sólo motivado por conseguir “mayor comodidad”. Así podría seguir mencionando más pero iré directamente a la economía. La economía es una profesión muy susceptible a la opinión de inexpertos, pues todos estamos regidos por ella esto hace creer que cualquiera tiene amplios conocimientos. Es por eso que a cada reunión a donde asisto y alguien hace la pregunta ¿A qué te dedicas? Pienso dos o tres veces en decir, economista, pues ya sé que después de esta respuesta vendrán más preguntas, en el mejor de los casos, o una mirada iracunda y un –por los economistas este país está como está- sin embargo hay dos preguntas que me hacen últimamente y me gustaría compartir aquí la respuestas ¿Por qué te gusta la economía? ¿Por qué Grecia está en crisis?

¿Por qué me gusta la economía? Por muchas razones, pero creo que la principal es porque se parece a la vida misma, puedes analizar la vida vinculándola con la teoría económica y te ayudara a entender muchas cosas. Al menos a mi me ayuda mucho, soy un hombre muy apasionado y no sé vivir a medias, todo lo vivo al máximo (y no es un cliché) generalmente mis sentimientos se desbordan e inundan mi pensamiento, así que la única forma de hacer que las cosas sigan caminando es analizando mi vida como si fuera un problema económico, así logro salirme un poco del embrollo y encontrar una solución, aunque esta no me guste. Después de todo el mundo no es como debería ser, es como es. Pero no creo haber dejado bien en claro de qué forma la economía se puede igualar a la vida, por eso responderé la segunda pregunta y la confrontare con lo que estoy viviendo en estos momentos, espero sea de utilidad.

En la economía se habla de la teoría de los ciclos, después de una temporada de auge invariablemente será correspondida por una época de crisis, normalmente de la misma magnitud. Por eso cuando fuiste muy feliz prepárate para la época de crisis. El célebre economista John Meynard Keynes, propuso que el gobierno interviniera, generando empleos en una economía en crisis, para que la parte baja del ciclo no fuera tan profunda y se pudiera salir rápidamente. El problema de que el gobierno genere empleos es que el dinero que utilizará para pagar a los empleados lo puede conseguir sólo de dos formas: imprimiendo billetes o pidiendo prestado. La primera genera inflación y eso tiene un gran impacto en especial para los pobres, se dice que la inflación es un impuesto regresivo. La segunda manera tiene la particularidad de que algún día se tiene que pagar, con los interés que genere, dejando endeudadas a futuras generaciones.

Esto fue lo que le paso a Grecia: para enfrentar la crisis del 2008 el gobierno aumento su gasto, quedando endeudado con Francia principalmente. Para el año 2010 los prestamos estaban próximos a vencer, corrió el rumor de que Grecia no podría pagar, por lo tanto todos los tenedores de deuda griega quisieran cobrar antes de que el rumor fuera cierto, provocando la insolvencia de Grecia antes de lo esperado, así que tuvieron que pedir prestado a la Unión Europea para enfrentar los compromisos adquiridos. Mucho se criticó al gobierno mexicano por no seguir la receta Keynesiana, pero creo que en esta ocasión actuaron de forma correcta, pues si bien se ha prolongado la crisis, esta no se ha agudizado.

Ahora bien, cuando una persona está en un ciclo bajo de su vida (está deprimido) lo peor que puede hacer es buscarse un nuevo amor para que lo saque de la depresión (esto sería el Keynesianismo) pues la estrategia de un clavo saca a otro clavo no funciona, es tanto como decir que tapamos un hoyo destapando otro, al final terminaremos llenos de hoyos. Es mejor aplicar los estabilizadores automáticos (después explicare de que se tratan) y no dejar que intervenga “papa gobierno” (que más bien actúa como mamá) pues cuando se mete el gobierno, genera externalidades, estas externalidades provocan que los individuos tomen malas decisiones y, las malas decisiones no sólo afectaran a los involucrados, también afectaran a futuras personas, incluso a los hijos, pues los hijos pagan las deudas adquiridas por los padres.

Pensemos en dos personas (A y B) se quieren, pero por diferentes circunstancias no terminan juntas, no sólo ellas serán afectadas, también estarán afectadas las futuras parejas (C y D) pues A y B nunca estarán totalmente conformes con C y D, formando familias disfuncionales, los hijos, productos de familias disfuncionales tienen diversos problemas como: falta de cohesión, inestabilidad emocional, inseguridades, etc. Pequeñas decisiones tienen grandes consecuencias.

Los estabilizadores automáticos son por ejemplo, el seguro al desempleo. Si alguien queda desempleado, cobra el seguro y podrá seguir consumiendo, menos que antes pero seguirá consumiendo, esto evitara que la economía se paralice, aunque si abra un freno. Los estabilizadores automáticos no evitan las crisis, solamente las aligeran. En la vida estos estabilizadores pueden ser el estudiar alguna disciplina nueva, hacer ejercicio, o alguna otra cosa que te haga crecer como persona y salir fortalecido para un nuevo periodo de auge.

También me han preguntado si esta crisis es el final de capitalismo. Para nada, las crisis fortalecen al capitalismo, al más puro estilo darwiniano los débiles mueren y los que han logrado evolucionar sobreviven y se hace más fuerte la especie. Las crisis son una depuración de los agentes económicos, ahora yo me pregunto ¿Qué tan fuertes saldremos de esta crisis? ¿Quiénes serán los “nuevos” involucrados?

lunes, 5 de julio de 2010

Evolucionando




Tengo la costumbre de referirme a los hombres y mujeres como tornillos y tuercas, respectivamente, pero también como macho y hembra. En cierta ocasión le pregunte a una amiga si ya tenía macho, queriendo indagar si ya tenía novio, ella me respondió coléricamente –no soy hembra para tener macho, soy una mujer en toda la extensión de la palabra- inmediatamente se despidió sin siquiera reparar en un detalle, cuando interactuamos como pareja los seres humanos, es cuando más cerca estamos de actuar como animales. A continuación me explico.

 
Es muy común ver en el desierto de los leones a personas ascendiendo la montaña en compañía de sus perros, estos suben sin preocupaciones, una vez estando en la cresta de la montaña buscan una roca o una rama y descienden con la rama o la roca en el hocico, al final del paseo se lo entregan a su amo para agradarlo. En cierta ocasión iba camino a la casa de mi novia a la que quiero mucho (ya no es mi novia, pero la sigo queriendo mucho) y encontré a un señor vendiendo rosas, no dudé y le compré una, y me fui todo el camino muy contento con mi rosa, llegue a su casa y se la entregué. Justo en ese momento supe lo que sentía el perro cuando le entregaba una ofrenda a su dueño. La única diferencia que había entre el perro y yo, es que yo lo hacía por amor y él por instinto.

 
En las relaciones casuales (que están muy de moda) en las cuales se tiene sexo sin sentimientos, esta diferencia desaparece, pues se tiene sexo por sentir rico, por satisfacer una necesidad, en pocas palabras por instinto, y se olvidan de que el sexo es un vehículo muy poderoso para transmitir el amor que sentimos por otra persona. Aristóteles decía que el hombre es un animal político, y yo digo que cuando le quitamos lo político sólo queda lo animal, igualmente, cuando desvinculamos el sexo del amor, sólo nos queda lo animal.

 
Existe otro elemento en el que nos parecemos a los animales, puntualmente a las arañas. La ecología reproductiva de la araña consiste en tres pasos principalmente (espero no escribir algo que este mal, pero si es así, que un experto, un veterinario por ejemplo, me ayude) 1) el varón tiene que encontrar a una hembra; 2) Él tiene que tener éxito en el acoplamiento con ella; 3) la hembra tiene que poner y proteger los huevos. Esto suena simple, pero las arañas han desarrollado todo un arsenal de estrategias para conseguirlo, y las diferentes estrategias se centran, en el momento inmediatamente después al contacto, pues las arañas son carnívoras y el canibalismo es aceptable para ellas. Igual pasa con los humanos, algunas veces la persona que sientes que te lastima (que te mata) es la persona que mas amas.

 
Mi conclusión es que: no importa que tan alejadas estén nuestra manos del suelo, o que tanta tecnología este a nuestra disposición, al final de las cuentas seguimos siendo animales.

miércoles, 23 de junio de 2010

Simply Red - Everytime We Say Goodbye [Live On Parkinson]



"Every time we say goodbye I die a little".

Cuando tenía siete u ocho años, salía a jugar todas las tardes con vecinos y mis primos. Nada podía competir por mi atención cuando juagaba, en especial con un balón de futbol en mis pies, excepto una vecina. Era más grande que yo por varios años, pero eso a mí no me inhibía para observarla, cada tarde cuando llegaba de la escuela. La veía desde que doblaba la esquina hasta que cerraba la puerta de su casa, era un ritual. Soñaba con algún día acompañarla de la mano por ese mismo camino. Pero alguien se me adelanto.

Una tarde cualquiera vi como aparecía su falda azul por la esquina, agitó su blonda cabellera dejando que algunos risos tomaran una forma caprichosa y le sonrío a un muchacho que venía junto a ella, se paró en seco, lo tomó con ambas manos de la cara, se puso de puntitas dejando que se definieran los músculos de sus pantorrillas perfectas y le propino tremendo beso que ninguno de los tres hemos olvidado. A partir de ese día la esperaba como todos los días, pero ahora los sentimientos eran encontrados, por una parte me daba mucho coraje verla de la mano de ese granuja, sobre todo cuando la besaba, pero no podía privarme de la alegría en la que incurría cada vez que observaba su vivaracho andar. Al paso de las semanas me fui convenciendo que el bellaco aquel era un buen hombre y la quería, por lo tanto la merecía. Yo fui aceptando la derrota que me propinaba la incompetencia de mi edad.

Un día mientras esperaba a mis amigos, juagaba con mi balón. Mi amor platónico estaba parada en la puerta de su casa platicando con el bribón, de pronto la plática se fue saliendo de los común, comenzaron a gesticular exageradamente y él dijo un par de vituperios en voz alta, desenvaino la mano de sus jeans y le atizó un lamentable bofetón que le volteo la cara a mi imposible amor. Ella se llevó a la mejilla perjudicada sus dos manos blanquísimas que contrastaban con sus ojos cada instante más rojos, sus lagrimales se llenaron de lágrimas hasta que se desbordaron, él dio media vuelta y se marcho, ella se quedo ahí unos minutos petrificada por el asalto a su dignidad. Mientras esto ocurría yo sostenía mi balón con las dos manos y la libertad con la que hasta entonces había respirado se vio comprometida y, pensaba –si estuviera en el lugar de él, yo no podría hacerle eso a ella, yo sólo la podría amar y haría todo lo que estuviera en mi para hacerla feliz, sin comprometer mi felicidad, claro está- me metí a mi casa y no la vi en diez días. En el decimo onceavo día llegó el canalla con un ramo de rosas, toco a su puerta y ella lo recibió con un gran beso. En está ocasión la bofetada la había recibido yo.

A veces nos da más miedo ser amados que maltratados, “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Cuando alguien nos ama tanto, en el fondo sentimos que no lo merecemos y hacemos todo por echarlo a perder, hasta que somos los suficientemente desdichados para sentirnos cómodos. No queremos las responsabilidades que conlleva el amor y preferimos las ventajas del victimismo “déjalo ir, si es tuyo regresará, sino es que nunca lo fue”. Esto es falso, cuando quieres algo o alguien hay que tomarlo, procurarlo y defenderlo.

Nunca supe su nombre, es más nunca hable con ella, pero cuando te conocí prometí que te amaría como quise amarla a ella y que nuca te lastimaría, como una forma de no defraudar a cierto niño que seguramente te ama en secreto y al niño que aún vive en mi. Es triste darte cuenta que a quien amas ya no quiere ser amada, como se dice en el beisbol, “no hay defensa contra la base por bola” y lo único que queda es esperar a que vengan tiempos mejores.

viernes, 11 de junio de 2010

Mes Y Medio Y Cuatro Fines De Semana


Lo nuestro duró lo que dura un vaso con hielos en Veracruz. ¿Poco tiempo? (Tiempo: el tiempo es la magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio, de los sistemas sujetos a observación, es decir, el tiempo es la sucesión de momentos, y esta sucesión de momentos estará deformada por la gravedad del sistema de referencia donde esté situado el observador) Nuestra atracción era muy grande, nuestro tiempo pasó lentamente, no fue mucho ni poco tiempo, ha sido el exacto.

Fuimos tan felices hasta que puso los pies sobre la tierra. (Gravedad: es una de las cuatro interacciones originales, origina la aceleración que experimenta un objeto en las cercanías de otro objeto. Dicha fuerza es una ilusión, un efecto de la geometría. La tierra deforma el espacio-tiempo de nuestro entorno, de manera que el propio espacio nos empuja hacia el suelo. Ingravidez: pegamento que unía a Nadia y Luis. De pronto me vi, como un perro de nadie ladrando, a las puertas del cielo.

Tenían razón mis amantes en eso de que, antes, el bueno era yo, con una excepción: esta vez, yo no quería quererla querer y ella tampoco. El único problema de cuando te comes una palomita sin que le dé el aire es que te insertas en un presente que te obliga a renunciar a todos los posibles futuros y, más vale que lo disfrutes, el veneno del amor iba junto con la sal, pegado a la palomita. ¡Vaya que sí lo he disfrutado! Me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas. Desde la webcam, y, haciendo un exceso me tiró dos besos… uno por mejilla.

Y regresé a la maldición de sus ventanas tapiadas, a la perdición del internet sin su presencia, a las universitarias, fáciles y vacías, volviéndome loco dilapidando mi fortuna y ahorrando suspiros por si regresaba. Las esperanzas se han ido muriendo, igual que murió aquella rosa que le regale y cuidó tanto, como símbolo de nuestro amor, no sería extraño que en la mudanza se hubiera estropeado y ahí el principio del fin.
Dijo hola y adiós. Así de contundente y decidida fue, quizás fue lo que me enamoró. Y, el portazo sonó como un signo de interrogación, sospecho que así, se vengaba de otros y de mí. Sí, esa manera que tiene, determinante, práctica, independiente, eso me atrapó entre sus brazos y no quise salir más ahí. Siempre tuvo la frente muy alta, la lengua deliciosa y aún no puedo olvidar su falda muy corta.

Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos, como abandonó esta ciudad, destrozó el cristal de mis gafas que me impedían llorar, y lo único que me ha quedado son sus cartas, su perfume y un retrato. Quisiera prometer que no volveré a escribir de ella, para no agobiarla con mi blog de antologías, pero no sé si lo lograré. Me enamore de ella durante mes y medio y cuatro fines de semana, ¿cuántas noches me tomará olvidarla?

domingo, 6 de junio de 2010

Ya Lo Pasado ¿Pasado?

Baltasar Garzón Real, es un magistrado español, juez titular del Juzgado Central de Instrucciones número 5 de la audiencia nacional. Es Doctor Honoris Causa por la universidad de Jaén y veinte universidades más. Su éxito es resultado de su eficacia en el combate a las drogas en España, las investigaciones a ETA y su entorno, pero sobretodo por haber enjuiciado y acusado a Augusto Pinochet por genocidio durante la dictadura en Chile. También ha investigado sobre las desapariciones en la dictadura franquista, lo cual le ha acarreado muchos enemigos. Recientemente ha sido suspendido cautelarmente de sus funciones como juez por el Consejo General del Poder Judicial después de que se acordara la apertura de un juicio oral en contra del juez Garzón por presunta prevaricación. El juicio se abrió tras admitir una querella presentada por organizaciones de ultraderecha, es decir, los herederos del franquismo.

Muchos personajes españoles han reaccionado en contra del juez Garzón, como si quisieran tomar venganza histórica, entre ellos el novelista Javier Marías quien publicó en el diario El País un artículo en franca alusión a lo ocurrido con el juez, aquí un fragmento de lo que escribe:

“Una de las costumbres o modas que me parecen más inútiles y nocivas es pedir perdón por las cosas que uno no ha hecho, con la agravante, además, de que no está uno facultado para ello. Hay en esa práctica un elemento de masoquismo y otro de engreimiento, aunque parezcan propensiones contradictorias. Los actuales gobernantes o representantes de una institución se flagelan y se disculpan por las atrocidades o equivocaciones que cometieron, a veces en tiempos remotos, quienes rigieron los comportamientos de sus respectivos países o instituciones, y con las que ellos no han tenido nada que ver. Por otro, se arrogan absurdamente las capacidades para enmendarles la plana a sus predecesores muertos, como sino sólo se heredaran las culpas, sino también la posibilidad de expiarlas y de compensar los daños causados. Dar consuelo a sus herederos, no deja de ser una falacia bienintencionada y hueca que en la mayoría de los casos sólo tiene como fin halagar el narcisismo de quienes no han sido victimas pero disfrutan sintiéndoselo. Nada parece complacer tanto a las poblaciones actuales como la autocompasión y el victimismo; quizá no hay tampoco nada tan rentable. Lo cierto es que cada dos por tres un dirigente alemán se disculpa por los campos de concentración, clausurado cuando él aún era un niño; un papa del siglo XX presenta sus respetos a Galileo, que murió en 1642; los políticos suramericanos, con apellidos inequívocamente españoles, como Chávez o Morales, exigen en castellano que el Rey Juan Carlos se de golpes en el pecho por lo que en ultramar hicieron, en el siglo XVI, Colón, Cortes o Pizarro; los rusos se excusan ante Polonia, mientras el Japón se niega a hacerlo ante la China y Turquía ante Armenia, pese a las reiteradas peticiones de los bisnietos de los masacrados. Lo que pasó, pasó, y no hay quien lo rectifique, ni lo enmiende, ni lo repare.”

Todo esto lo escribe Marías sin reparar en que los silencios imperecederos son más vituperables que las aceptaciones tardías. Los silencios son, de muchos modos, una complicidad a los horrores del pasado. Que una persona se disculpe por los errores del pasado quiere decir que durante su gestión no volverá a ocurrir. Que el juez Baltasar Garzón reavive los crímenes del franquismo y por ellos la clase política quiera sacrificarlo, sólo es un indicador de que los fantasmas de la dictadura aún rondan por la España contemporánea. Las cosas nunca pasan, siempre dejan huella y determinan cada pensamiento, los pensamientos se ven reflejados en las actitudes y las actitudes en acciones. Javier Marías escribe como si el tiempo fuera un pagador que al final salda las cuentas, pero yo lo dudo mucho, el tiempo sólo hace que crezcan los intereses y la deuda se haga más grande. ¿Quién es uno para determinar en cuanto tiempo se olvida la ausencia de un padre o una madre desaparecida? Prueba de que las cosas nunca terminan es que los errores de una persona, y que alguna vez te beneficiaron, siguen su inercia y te quitan lo que te dieron. Sin embargo dice Fitzgerald “La prueba de una inteligencia superior es saber que las cosas no tienen remedio y mantenerse sin embargo decidido a cambiarlas”. ¿Nos volveremos a encontrar?

jueves, 27 de mayo de 2010

El Beso Del Mítico Cortázar


Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultaneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Desde que decidí comenzar a escribir me había negado a poner algo de otro autor en este blog, pero éste texto es hermoso y no quería que pasara la oportunidad de tomar las palabras de Julio Cortázar y dedicártelas a ti, mi querida Nadia.

jueves, 6 de mayo de 2010

Dublinesca


Camino a la escuela escuchaba la radio como todos los días, sólo que está vez el conductor del noticiero que escucho, Leonardo Curzio, entrevistó al escritor Enrique Vila-Matas, pues el día 4 de mayo presentaría su nuevo libro, Dublinesca, en la librería Rosario Castellanos. Contaría con la presencia de Juan Villoro y Sergio Pitol. Ante tal evento no pude resistir y me aventure a la cita.

Dublinesca narra, el eclipse vital de Samuel Riba, un editor barcelonés, judío, que acaba de deshacerse de su editorial. Se encuentra en el ocaso de su vida, solo, vacío y olvidado. Ha publicado a muchos de los grandes de su época, pero como todo coleccionista añora la pieza esquiva que no pudo conseguir. En está vida de aburrimiento Samuel descubre Internet, no se separa de la computadora, se hace un hikikomori, mientras su esposa se vuelve budista. Es decir cada uno a su manera se orientaliza, ella madura preparándose para la vejez, mientras Samuel madura preparándose para una segunda “juventud”.

Después de un extraño sueño Samuel viaja a Dublín para celebrar el funeral de la era de Gutenberg, pues siente que el Ulises, de James Joyce es la obra máxima. Pero al celebrar el funeral del mundo (su propio mundo también) descubre que la ceremonia le permite tener algo que hacer. Es decir, encuentra su futuro en lo apocalíptico. Descubre que el libro impreso no morirá, sino convivirá con nuevos elementos.

Al igual que el protagonista de esta historia yo creo que el libro impreso no morirá, interactuará como lo hizo la opera con el cine, el radio con la televisión y tantas cosas que han sobrevivido al cambio no por nostalgia, sino por la calidad intrínseca de las cosas.

Por otra parte, la gran aportación que ha hecho el Internet al arte, es la democratización de la escritura, por ejemplo yo; desde hace mucho tiempo tenia ganas de escribir y sin embargo no lo hacia por falta de incentivos (de que servirían mis textos si no los puedo publicar) cuando descubrí que podía publicar en un blog me alegre y comencé a escribir. Sin importar que tan bien o que tan mal lo hago, es una de las cosas de las que me siento más orgulloso de hacer.


Pero ¿Por qué escribir? Hay autores que nos gustan, otros a los que admiramos y esa misma admiración nos provoca imitarlos, tal vez fue así que quise escribir, no por imitar a alguno en especial sino a todos aquellos que habían aportado algo a mi vida, como una forma de regresarles la cortesía.


Aún no sé si escribo para recordar o para entender. Una buena definición de entender es: explicar algo y predecir razonablemente lo que pasará con eso. También hay cosas que no escribiré nunca, no por levantisco, sino porque no me atrevo a tocarlas. Escribir es jugar al equilibrista entre el miedo y la humildad, entre el valor y la soberbia. Creo que ahí está el punto, mucho de lo que escribo es de lo que me siento orgulloso.


¿Habrán notado que escribo con cierta regularidad de una mujer que me hace muy feliz? Se llama Nadia. Últimamente he leído acerca del origen del universo. Parece que nuestro mundo es resultado de una energía azarosa. Pues si hubiera sido otra la carga eléctrica entre un protón y un electrón nuestro mundo no existiría. Esto me ha hecho reflexionar y creer que ser una parte conciente de este universo es en si ya una gloria, y estarlo compartiendo contigo, Nadia, son dos glorias.

lunes, 26 de abril de 2010

El Doctor Muerte, Tú y Yo

Ludwig Minelli, conocido como "El doctor muerte" es abogado que se autodescribe como hombre humanitario, ayuda a las personas a suicidarse. El verano pasado inauguro Blue Oasis, una propiedad que ha convertido en casa de la muerte al servicio de Dignitas. La organización que fundó en 1998. El eslogan de Dignitas dice así: “vive con dignidad, muere con dignidad”. Durante 12 años ha servido cócteles de pentobarbital, un barbitúrico altamente letal, a clientes de todo el mundo. A lo largo de este tiempo Minelli ha ayudado a matarse a más de mil personas, acaparando el mercado de lo que se ha denominado “turismo suicida”.

El suicidio asistido también es legal en Holanda, Bélgica y Luxemburgo, así como en los estados de Oregón, Washington y Montana. Aunque en todos estos lugares la práctica está restringida a personas con enfermedades terminales. En contraste el código penal suizo ha sido diseñado para que, sin miedo a ser procesado legalmente, puedas darle una pistola a alguien y ver como se vuela la tapa de los sesos. No hay requisito de residencia. Sólo hay dos condiciones: 1) que no tengas ningún interés personal en la muerte de la victima. 2) que ésta verifique una mente lucida al momento de jalar el gatillo.

Mi primer acercamiento con la eutanasia fue por la película Mar Adentro, dirigida por Alejandro Amenábar. Mar adentro es uno de los versos de un poema de Ramón Sampedro (el protagonista). Hay un momento de la película donde Ramón dice que el mar le dio la vida y el mar se la quitó, porque fue donde tuvo el accidente. El mar es, también, la sensación de escape. Es esa línea del horizonte que nunca se acaba, que representa el infinito.

En el momento en que vi la película no tenía un pensamiento claro al respecto, no sabía que era lo mejor para cada persona, y aún hoy, no sé cuál es la mejor decisión. Es casi tan o más complicado como la controversia de legalizar el aborto. Pero creo que he llegado a la mejor respuesta, al menos para mí. Cada caso es muy específico, no podemos hacer una legislación a partir de generalizaciones. No sé si exista esta figura legal, pero en el futbol cuando un árbitro no está seguro de alguna falta, lo que hace (o debería hacer) es dejarla correr. Lo mismo se podría hacer en el caso de la eutanasia y el aborto, ante la duda de que hacer en cada caso, lo mejor es despenalizarlos y que cada quien tome la decisión que más le convenga, es decir, dejarla correr.

¿Por qué escribo de esto? Pienso que cuando alguien comienza una relación con otra persona es como una vida, una vida juntos. Lo más normal es que ésta vida acaba cuando alguno deja de amar al otro, esto sería como un paro cardiaco. Cuando el otro le es infiel al primero es como un mal hepático. Éstos finales son dolorosos pero rápidos. Cuando los dos se dejan de amar al mismo tiempo (esto casi nunca ocurre) correspondería a la muerte natural. Pero ¿Qué pasa cuando ninguna de los dos se ha dejado de amar y sin embargo no pueden estar juntos por las circunstancias? Es como tener a un enfermo en coma, no sabes cómo va a despertar o siquiera si va a despertar. Lo menos cruel sería acabar con él, desconectarlo, al menos en apariencia.

Yo estoy a favor de que cada quien acabe con su vida en el momento que lo desee, aunque es fácil decir pero no tan fácil hacer. La cosa es estar ahí, en el momento de tomar una decisión y sostenerla, eso es lo verdaderamente complicado. Enfrentar el temor de perder lo único que tienes, enfrentar el demonio del amor o el egoísmo y vencerlo o dejarte vencer. ¡Vaya encrucijada!

Aún no sé que hacer, dejar que siga viviendo parece una crueldad hacia el exterior, pero es más crueldad matar lo que me ha hecho feliz, incluso a la distancia. Pero esas crueldades no lo son en realidad. Cada época, cada cultura, cada costumbre y en el último de los casos, cada hombre y estilo tienen sus ternuras y durezas peculiares. Sus crueldades y bellezas; consideran ciertos sufrimientos como naturales; se aceptan cierto males con paciencia. La vida humana se convierte en verdadero dolor, en verdadero infierno sólo allí en donde dos épocas, dos culturas o religiones se entrecruzan.

Me falta descubrir cuáles son mis ternuras, durezas, crueldades y bellezas y así poder tomar una resolución. Mientras tanto dejaré que mi barco vaya mar adentro y quién sabe si allá, haya algo más.

martes, 20 de abril de 2010

México Vs El Destino


En múltiples ocasiones he oído como la gente se queja del monopolio que ha ejercido Telmex en nuestro país, no obstante, nadie ha dado una explicación del por qué de éste monopolio. Existen monopolios naturales debido a que el mercado es muy pequeño y la inversión en infraestructura debe ser muy grande. Cuando me refiero a un mercado pequeño no hago referencia al tamaño de la población, si así fuera México sería un mercado muy grande y Alemania muy pequeño, hago referencia al poder de compra de ésta población, por eso México es un mercado pequeño y Alemania un mercado muy grande, lo que John Maynard Keynes definió como demanda efectiva. Pero para explicar porque es mejor para el desarrollo de un mercado pequeño un monopolio, utilizaré el ejemplo de Ragnar Nurkse que me parece altamente explicativo.

“Supongamos que Robinson Crusoe doscientos o trecientos clavos (que obtuvo, digamos, de una caja de madera arrojada en la playa de su isla) y quisiera clavarlos en algún árbol para colgar sus redes de pescar o sus efectos personales. Lo primero que le convendría sería sentarse y hacer un martillo sencillo para fijar los clavos en los árboles. Su esfuerzo total se reduciría; haría el trabajo más rápidamente. Pero si tuviera solamente dos o tres clavos no valdría la pena hacer un martillo. Recogería y usaría una piedra que sirviera para el caso. Sería un método lento e inconveniente; pero sería antieconómico producir equipo de capital en la forma de un martillo sólo para mete dos o tres clavos en un árbol.”

De igual forma pasó en México, el tamaño del mercado (representado por los clavos) no genera incentivos para que muchas empresas inviertan, por lo tanto, se da como incentivo a una sola empresa la explotación de todo el mercado.

Se critican leyes que se promulgan, la mayoría de éstas críticas son superficiales, sin conocimiento de causa, y las personas tienden a repetir como pericos los argumentos que utiliza la oposición, sin reparar en que estos argumentos obedecen a ciertas lógicas, muchas veces con el fin de preservar el status quo o los intereses de ciertos grupos (si se fijan estoy utilizando las mismas palabras que se utilizan para descalificar, aunque en mi caso es para argumentar. Lo hago porque La verdad podría hallarse no tanto en el objeto precioso de nuestras obsesiones, sino acaso en el dedo que las señala.)

Hace cuatro años se promulgo una ley, que según los expertos beneficiaba a la empresa Televisa, ésta ley fue conocida como Ley Televisa. Un par de semanas atrás, el gobierno de Estados Unidos pronuncio su rechazo al bloqueo que existe en México en materia de telecomunicaciones, especialmente en la telefonía (como si fuera una ampliación a lo que se conoció como el Consenso de Washington). Coincidentemente el Presidente Felipe Calderón Hinojosa presenta una iniciativa para fortalecer las facultades de la Comisión Federal De Competencia.

Primer apunte. Cuando, por decreto presidencial, ocurrió la extinción de Luz y fuerza del centro, muchas personas protestaron pidiendo que también se terminara con los privilegios de personas como Elba Esther Gordillo, Carlos Slim, Francisco Hernández Juárez, etc. Bueno, pues esta iniciativa que presentó el Presidente lleva un objetivo muy claro, acabar con el monopolio de Carlos Slim, sin embargo, nadie la ha llamado la Ley Contra Slim. Creo que es claro que sólo se busca resaltar lo malo.

Segundo apunte. El problema que le veo a ésta iniciativa es el instinto a creer en el poder mágico de las leyes para transformar la realidad. Se cree que en cuanto entre en vigor ésta ley cambiarán las condiciones del mercado y con ello la realidad de las personas, pero esto no es ni será así. Si a esto le aumentamos que la ley no otorga a la Comisión de suficientes “dientes” para combatir eficazmente a los muchos monopolios que nos aquejan, entonces esto solamente es un paliativo.

Ahora (no quiero ser negativo) supongamos que la ley funciona tal y como se ha planeado y, se le otorguen verdaderas facultades a la Comisión para ejercer medidas vinculantes a los monopolios, es decir, la posibilidad de emitir medidas cautelares, de incrementar significativamente el monto de las multas que impone e incluso crear delitos para castigar prácticas monopólicas como la colusión. El problema es que el incremento de las sanciones no genera automáticamente un efecto disuasivo, máxime que su aplicación efectiva, en particular en materia penal, resulta casi imposible en la práctica.

Una reforma de poder que acabe con la impunidad, con los privilegios de los sindicatos, los monopolios empresariales, las exenciones fiscales, la tramitología, la incapacidad y la corrupción burocrática, sería mucho mejor. Con éste tipo de medidas solamente queda de manifiesto que se cree en las instituciones políticas. ¡Noticia! las instituciones políticas no crean incentivos. ¿Qué incentivos tienen los contribuyentes para pagar los impuestos? Ninguno, entre otras cosas porque no hay un Estado capaz de recaudar de manera eficiente. ¿Qué incentivos hay para no delinquir? No hay, porque la probabilidad de que te agarren es remota y más remota de que la averiguación previa esté bien hecha, te giren una orden de aprehensión, te finquen responsabilidad y te condenen así la pena sea de cuatro mil años.

Tercer apunte. Aunado a todas las críticas que se le hacen al monopolio de Telmex, existe un clima de desconfianza visceral de amplios sectores de la población por todo lo que tenga que ver con el mercado. La paradoja es que mientras no aceptemos al mercado no podremos darle su justo valor en las sociedades liberales. Y un dato crítico se ignora: para que haya economías de mercado sanas y vigorosas se requiere de Estados fuertes e independientes de los intereses económicos. Un Estado fuerte pero limitado, capaz de hacer cumplir los contratos, proteger los derechos de las personas, construir infraestructura y proveer de bienes públicos. Esto es la precondición de una economía liberal.

Expuesto lo anterior lanzo unas preguntas al aire ¿Por qué el ejecutivo federal no deja de elaborar iniciativas de ley, que sólo aumentan el súper elaboradísimo andamiaje burocrático? Que lo único que hacen es entorpecer y encarecer las inversiones en nuestro país ¿Por qué no atienden los problemas en su origen sin aumentar todo éste “Estados de Derecho” que no sirve para nada? Sino se hacen bien las leyes desde su base, lo que se está haciendo es construir castillos en el aire, y últimamente están de moda los terremotos.

viernes, 26 de marzo de 2010

La cuadratura del círculo

En varios momentos de mi vida diversas personas me han preguntado ¿por qué las matemáticas son útiles, y por qué te gustan? He tratado de explicarlo de formas que discrepen con el común de las personas pero nunca lo he logrado. Ahora que estoy en la recta final del noveno trimestre y que tengo un poco de tiempo -¡sí, como no!- me he dado a la tarea de encontrar una explicación a esta interrogante.

Mientra buscaba encontré un acertijo la cuadratura del círculo, consiste en hallar –con sólo regla y compás- un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo dado. Parece que en otro tiempo, algunas personas soñando con la indubitable fama que les proporcionaría resolver este problema se obcecaron peligrosamente. Para los que no conocían este acertijo, de una vez se los adelanto, no tiene solución. ¿Por qué? Siendo π r2 el área del círculo y b2 el área del cuadrado, donde r y b son el radio del círculo y el lado del cuadrado respectivamente, se verifica que, para el cuadrado de área igual a la del círculo, b=r √π En otras palabras, el radio del círculo y el lado del cuadrado son proporcionales siendo √π el factor de proporción. Pero, ¿cuál es el problema de todo esto? π Es un número irracional mientras que b es un número racional, y esto los hace incomparables.

Número irracionales. Es cualquier número real que no puede ser expresado como una fracción de dos enteros, donde esta fracción es irreducible, tiende a infinito y además no tiene un patrón que se repita. Números racionales. Es todo número que puede representarse como el cociente de dos enteros con denominador distinto de cero. Aunque dentro de los números racionales hay algunos que tienden a infinito, por ejemplo 1/3=0.3333… este número tiene un patrón y se repite siempre.

Cuando descubrí esto me sentí agobiado y lejos de probar la belleza de las matemáticas indudablemente había logrado lo contrario. Encontré la historia del número que me trajo tantos problemas: el número Pi. No les contare mucho, sólo contare lo que descubrí. π≈3.14159265358979323846… Así continua hasta el infinito y como ya había mencionado no tiene ningún patrón que se repita, los números van tomando su lugar de forma estocástica. De alguna forma, como si una fuerza superior quisiera que me diera cuenta de algo, le asigne una letra a cada número, entonces las letras aparecían de forma desordenada, más o menos así –hfkdiufnoiwoswfbhjk- pero no claudique fácilmente y una secuencia de letras que decía algo emergió:

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…” y seguía cientos de páginas más hasta que se perdía y volvían las letras sin sentido. Esto me intrigó y seguí buscando:

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo…” Nuevamente, después de estas palabras que describían escenas e historias exquisitas, se perdía sólo un resquicio, para dar paso a un nuevo placer.

“Si habláramos de filosofía ideal, contemplaríamos dos aspectos: primero, considerar a Dios como creador del genero humano y, segundo, reconocer los fines que Él ha dictado para el hombre. No se necesitaría nada más, pues con base en esto solamente, el hombre sería capaz de establecer reglas de conducta para orientarse en el camino de la vida…” Todos los libros que se habían escrito cabían en el número Pi. Y no sólo eso.

-27 de diciembre del 2009, siete de la noche aproximadamente, Luis camina hacía la casa de una amiga para ver una película, entra a una tienda y compra dos bolsas de palomitas de maíz, ¿Quién podría creer que las palomitas de maíz se pueden comer sin que les de el aire? Luis todavía no lo sabe, pero este es el comienzo de una hermosa relación.-

Así es, en el número Pi no solamente caben todos los libros que se han escrito, también caben las historias de las personas que han vivido y vivirán en este mundo. Por eso, son bellas las matemáticas.

PD: Gracias por estos tres meses.