¿Por qué amo los dedos de tus pies? No poseen una belleza particular, pensándolo bien, son sólo unas bolitas de carne pegadas a tus pies, por cierto, tus pies sí son hermosos pero tus dedos no y, sin embargo, los amo.
Era un día como cualquier otro, excepto porque estábamos juntos. Nos paramos uno frente al otro, desnudos, en nuestros ojos se adivinaba el deseo. Aunque la distancia que había entre tú y yo era remota, mí piel no le podía susurrar a su homóloga la necesidad de unirse a ella, mis bellos se estiraban queriendo alcanzarte pero todo esfuerzo resultaba inútil.
En esta parte me gustaría escribir que, un rayo de luz entro por la ventana; o que una tormenta eléctrica se desato de la nada y comenzó el diluvio; o, la tierra se estremeció y todo cambió; pero no, nada paso. Todo siguió con la misma parsimonia que hasta entonces, no así mi interior cuando, la escasa lejanía que existía entre nuestros cuerpos llegó a su fin. Por dos instantes los dedos de tus pies elevaron todo tu cuerpo, dos instantes, sólo dos instantes pero fueron suficientes para que tus brazos se sostuvieran sobre mis hombros y, entonces, todo tu cuerpo se amoldo al mío, o el mío al tuyo. Mis manos vacilaron entre permanecer en tu cintura o apretar tu cadera, apetecían tener el don de la ubicuidad o por lo menos ser más grandes y no tener que elegir. Así, poco a poco, centímetro a centímetro, bello a bello nos fuimos enlazando objetivisando “el amor”. Creo que por eso amo los dedos de tus pies.
Esto es lo último que te escribo, ya estoy cansado de ti (aquí esbozo una sonrisa y escribo) en eso también me ganaste. Podría abstenerme de dedicarte este texto apologético de nuestro amor, y aunque he querido odiarte o por lo menos pensar que nada pasó (te sorprendería la cantidad de cosas que no han pasado) no lo he logrado. Seguir amándote ya tampoco me hace bien, albergo sentimientos tan contradictorios como tu propio nombre. Sí, tu nombre, en su significado anida esperanza pero una sola letra me deja en la nada, tal y como ocurre al pronunciarlo.
La primera silaba se consigue frotando, fuerte y apasionadamente, la lengua con el paladar, para después liberar suavemente con la seguridad de que volverá a sentir el calor y humedad de su eterna compañera. La segunda silaba cumple la promesa, une nuevamente a los compañeros pero, incorpora a un tercero, los filosos dientes que romperán todo vínculo. Así, cuando se pronuncia la letra final, se suelta toda la boca, dejando sólo el vacio.
¿Por qué quieres a tu novia? Me preguntaron, quise ordenar mis ideas para dar una buena respuesta pero no fue necesario, el mismo que me preguntó respondió –porque es lo único que tienes-Te pareció desafortunada la broma, no obstante, en la práctica le diste la razón, apenas tuviste una opción, la tomaste. El amor seguro es el concepto más manoseado, todo mundo está en busca de el, pero nadie está dispuesto a entregarse y cuando medianamente se consigue, entonces se hace todo para perderlo. El amor no existe, solamente existe el miedo a estar solo. “Puesto que el hombre en su totalidad es sólo el fenómeno de su voluntad, nada puede resultar más absurdo que, partiendo de la reflexión, querer ser algo distinto de lo que se es”. Somos despiadados y egoístas, somos el lobo del hombre.
¡21 de semanas para concluir la carrera de economía!
