viernes, 26 de marzo de 2010

La cuadratura del círculo

En varios momentos de mi vida diversas personas me han preguntado ¿por qué las matemáticas son útiles, y por qué te gustan? He tratado de explicarlo de formas que discrepen con el común de las personas pero nunca lo he logrado. Ahora que estoy en la recta final del noveno trimestre y que tengo un poco de tiempo -¡sí, como no!- me he dado a la tarea de encontrar una explicación a esta interrogante.

Mientra buscaba encontré un acertijo la cuadratura del círculo, consiste en hallar –con sólo regla y compás- un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo dado. Parece que en otro tiempo, algunas personas soñando con la indubitable fama que les proporcionaría resolver este problema se obcecaron peligrosamente. Para los que no conocían este acertijo, de una vez se los adelanto, no tiene solución. ¿Por qué? Siendo π r2 el área del círculo y b2 el área del cuadrado, donde r y b son el radio del círculo y el lado del cuadrado respectivamente, se verifica que, para el cuadrado de área igual a la del círculo, b=r √π En otras palabras, el radio del círculo y el lado del cuadrado son proporcionales siendo √π el factor de proporción. Pero, ¿cuál es el problema de todo esto? π Es un número irracional mientras que b es un número racional, y esto los hace incomparables.

Número irracionales. Es cualquier número real que no puede ser expresado como una fracción de dos enteros, donde esta fracción es irreducible, tiende a infinito y además no tiene un patrón que se repita. Números racionales. Es todo número que puede representarse como el cociente de dos enteros con denominador distinto de cero. Aunque dentro de los números racionales hay algunos que tienden a infinito, por ejemplo 1/3=0.3333… este número tiene un patrón y se repite siempre.

Cuando descubrí esto me sentí agobiado y lejos de probar la belleza de las matemáticas indudablemente había logrado lo contrario. Encontré la historia del número que me trajo tantos problemas: el número Pi. No les contare mucho, sólo contare lo que descubrí. π≈3.14159265358979323846… Así continua hasta el infinito y como ya había mencionado no tiene ningún patrón que se repita, los números van tomando su lugar de forma estocástica. De alguna forma, como si una fuerza superior quisiera que me diera cuenta de algo, le asigne una letra a cada número, entonces las letras aparecían de forma desordenada, más o menos así –hfkdiufnoiwoswfbhjk- pero no claudique fácilmente y una secuencia de letras que decía algo emergió:

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…” y seguía cientos de páginas más hasta que se perdía y volvían las letras sin sentido. Esto me intrigó y seguí buscando:

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo…” Nuevamente, después de estas palabras que describían escenas e historias exquisitas, se perdía sólo un resquicio, para dar paso a un nuevo placer.

“Si habláramos de filosofía ideal, contemplaríamos dos aspectos: primero, considerar a Dios como creador del genero humano y, segundo, reconocer los fines que Él ha dictado para el hombre. No se necesitaría nada más, pues con base en esto solamente, el hombre sería capaz de establecer reglas de conducta para orientarse en el camino de la vida…” Todos los libros que se habían escrito cabían en el número Pi. Y no sólo eso.

-27 de diciembre del 2009, siete de la noche aproximadamente, Luis camina hacía la casa de una amiga para ver una película, entra a una tienda y compra dos bolsas de palomitas de maíz, ¿Quién podría creer que las palomitas de maíz se pueden comer sin que les de el aire? Luis todavía no lo sabe, pero este es el comienzo de una hermosa relación.-

Así es, en el número Pi no solamente caben todos los libros que se han escrito, también caben las historias de las personas que han vivido y vivirán en este mundo. Por eso, son bellas las matemáticas.

PD: Gracias por estos tres meses.