domingo, 13 de febrero de 2011

Si nadia fuera canción (8 semanas de ser licenciado)

A finales de la década de los sesenta, en Inglaterra, se formó una agrupación llamada fleetwood mac. En sus orígenes fue una banda de blues, incluso se les podría clasificar como rock, pero no un rock simple, sino un rock elaborado y en cierto momento lúgubre. Para ejemplificar lo que estoy diciendo pueden escuchar la mítica black magic woman, sí, aquella que se hizo famosa en la guitarra de Carlos Santana, bueno, pues no es original del oriundo de Jalisco, es original de fleetwood mac.



Seguramente por razones comerciales y azares de la vida (estando Stevie Nicks en sus mejores años) el baterista y dueño del grupo Mick fleetwood, contrato a la antes mencionada como la voz del grupo. Esto convirtió el sonido del grupo en un pop comercial, muy emparentado con el country, con todo el bagaje que traían como músicos, está mezcla de estilos tenía una manufactura muy fina y sin igual.



Para el año 1979 y tras el disco más exitoso de la agrupación, es editado el álbum, trust, uno de los sencillos de ese álbum fue Sara. Es una canción escita por Stevie Nicks, habla de un triangulo amoroso entre ella, el baterista Mick Fleetwood y la que se convertiría en la esposa de éste. Pero más allá de lo que hable la canción, lo que quiero compartir con ustedes es mi experiencia con el sonido de este grupo.



La canción comienza con dos guitarras y un arpegio de armonía simple y bella. A los 15 segundos se escucha la voz de Stevie Nicks, sin mucho alarde pero anunciando que algo pasará. A los 40 segundos entra en la mezcla el bajo; firme, soberbio, sin aspavientos, sólo dejándose sentir, y la batería, que es acariciada por una escobetillas y el bombo aporreado por Mick Fleetwood. Así pasan cerca de dos minutos. La canción ya se estableció, tiene un sonido fresco aún hoy, después de 30 años de haber sido estrenada.



Cerca de los tres minutos de la canción Stevie Nicks eleva la voz, es la parte más fuerte de la canción y siento que en cualquier momento llegará el coro y las emociones estallaran, pero no ocurre. Lo que ocurre es un puente en el que la canción se oscurece, se hace pesada. Podría dejar de escucharla pero me tiene atrapado, la melodía es exquisita y Stevie Nicks con su voz, esa voz tan discretamente hermosa que quisiera escucharla siempre, me lleva de la mano hasta el final.



Son más de seis minutos de una hermosa canción que me llevó a experimentar emociones increíbles, pero no sólo por la canción en sí mismo, sino porque me recordó a la personalidad de la mujer que amo, de Nadia. Así es ella, poco a poco se estableció en mi corazón con su dulzura y belleza y aunque tiene momentos oscuros, tristes y aún no han estallado todos los sentimientos posibles, quiero estar con ella hasta el final, ser parte de su discreta hermosura. Puedo concluir que, si Nadia fuera canción sería Sara de Fleetwood Mac.