domingo, 31 de octubre de 2010

18 Semanas


Así es, sólo faltan 18 semanas para recibirme como Licenciado En Economía. jajajaja

miércoles, 27 de octubre de 2010

19 Semanas

En recientes textos escribí acerca de las fechas y los deseos, pero qué son los deseos. Hay cosas que primero aprendemos de forma empírica (por la experiencia) y después les ponemos nombres formales a través del conocimiento científico. Este es el caso, si le preguntáramos a cualquiera ¿qué es un deseo? nos contestaría sin dudarlo, pero si lo que creemos saber no es la realidad ¿qué pasaría? Me dí a la tarea de buscar qué es un deseo y cuál es su etimología. Aquí está lo que encontré.

El verbo "desear" tuvo su origen en un término de la lengua de los augures: desiderare, derivado del latín sidus, sideris: astro (de donde viene precisamente "sideral"). Así, mientras considerare, tenía que ver con examinar o contemplar un astro, desiderare se empleaba para lamentar su ausencia: echar de menos la presencia de un astro favorable en nuestro firmamento. Como puede verse, en ese remoto origen el deseo tenía los ojos puestos en algo muy alto y muy lejano: inaccesible. Nada que ver con la dimensión erótica y libidinal con la que llegaría a asimilarse en nuestros días.

Han pasado ya más de cinco meses desde la última vez que te vi, y tal y como me lo escribiste tú, hace ya casi un año, ahora te lo escribo yo. -Nadia, te deseo...- es decir, lamento tu ausencia, echo de menos tu presencia favorable en mi firmamento. Todo lo que ha ocurrido y de la manera en que ha ocurrido, me han hecho saber que el amor no existe, o mejor dicho, existe en un primer momento pero el amor es castigado hasta ser reprimido. Lo que queda es: el amor es un eufemismo de la conveniencia "Dime cuánto me quieres y te diré cuánto te convengo"

El domingo pasado fue mi cumpleaños 25, me sorprendí por no tener deseos, no es que tenga todo, nada más alejado de la realidad, sólo que, lo que hasta unas semanas antes consideraba sagrado, el amor, ha quedado invalidado, ya no creo en su existencia. Nietzsche pensaba que cuando se cuestionara todo (el decía, incluso la existencia de Dios) y, a partir de ese momento cada quien hiciera sus propias creencias, entonces nacería el super-hombre (más o menos es la idea, seguro un filosofo me corregirá). Lo que no imagine es que también se tuviera que cuestionar la existencia del amor.

En este momento dudo de la existencia del amor, algo sagrado para mi, lo daba por hecho. Si estoy cuestionando algo que era sagrado para mí, entonces es hora de cuestionar todo lo que lo rodeaba. Es por eso que cualquier anhelo resulta estéril. Como consecuencia de este proceso he disidido dejar de escribir (de todas formas ya nadie lee este blog) no puedo escribir de otras cosas y disimular que ya me olvide de tí. Sólo llevaré la cuenta regresiva para terminar la licenciatura. Por cierto sólo faltan ¡¡19 semanas!!

domingo, 17 de octubre de 2010

20 Semanas


Esta semana ha estado llena de emociones. Comencé la semana, nuevamente, con dolores muy fuertes en mi rodilla, acudí al médico y dijo que seguramente eran los meniscos, entonces me tendrían que operar o dejar el deporte definitivamente, la noticia me rompió el ánimo. Me tomaron rayos X y afortunadamente las pruebas salieron negativas. Fuimos con otro médico y corroboró el diagnostico, tendinitis. Me receto unas inyecciones, paracetamol y relajantes musculares, llevo a penas cuatro días del tratamiento y me siento mucho mejor, me restan once días más, espero y éste sea el bueno, ya me urge regresar a la actividad deportiva, no obstante, no me apresurare, lo tomare con calma.

Por otra parte, el viernes inició la serie de campeonato de las grandes ligas en la conferencia americana, se enfrentan los Ragers de Texas contra los gloriosos Yankees de New York. Para el primer encuentro anunciaron a los abridores, C C Sabatia por el lado de los neoyorquinos y C J Wilson por los texanos. La primera entrada el Picher texano enfrento a tres en linea sin siquiera sudar, mientras que Sabatia enfrento a los nueve hombres de la escuadra texana, acepto tres carreras y cedió tres bases por bola, así es todo en la primera entrada. Los yankees bateando basura no se veía por donde pudieran remontar. Al final de la tercera entrada anotaron dos carreras más los Rangers.

Como el libreto de una película llego la fatídica séptima entrada y el segunda base de los yankees Robinson Cano, conecto cuadrangular solitario dejando la pizarra 5-1, ese sería el principio de la remontada. En el octavo episodio los yankees lograron hacer un rally de cinco carreras más para dejar el marcador 5-6 favor los neoyorquinos. Para la novena entrada el manager de los yankees trajo a Mariano Rivera y fiel a la costumbre sentenció la victoria para los yankees, un juego muy emocionante.

El sábado se jugó el segundo de la serie, pero esta vez los yankees no fueron capaces de remontar y la serie se nivelo a un triunfo por bando. Ahora la serie se traslada a New York, para el tercer, cuarto y quinto juego, esperando que los mulos de Manhattan puedan coronarse campeones, y disputar nuevamente la serie mundial.

En cuanto a la escuela todo marcha normalmente, hay materias que bien nos las podríamos ahorrar pero qué puedo hacer si las cosas ya están así. Ya empecé con las primeras páginas de mi tesina, espero que esta semana pueda avanzar mucho más rápido. Mientras tanto sólo me queda decir.

¡20 semanas para concluir la licenciatura en economía!

domingo, 10 de octubre de 2010

21 Semanas



¿Por qué amo los dedos de tus pies? No poseen una belleza particular, pensándolo bien, son sólo unas bolitas de carne pegadas a tus pies, por cierto, tus pies sí son hermosos pero tus dedos no y, sin embargo, los amo.

Era un día como cualquier otro, excepto porque estábamos juntos. Nos paramos uno frente al otro, desnudos, en nuestros ojos se adivinaba el deseo. Aunque la distancia que había entre tú y yo era remota, mí piel no le podía susurrar a su homóloga la necesidad de unirse a ella, mis bellos se estiraban queriendo alcanzarte pero todo esfuerzo resultaba inútil.

En esta parte me gustaría escribir que, un rayo de luz entro por la ventana; o que una tormenta eléctrica se desato de la nada y comenzó el diluvio; o, la tierra se estremeció y todo cambió; pero no, nada paso. Todo siguió con la misma parsimonia que hasta entonces, no así mi interior cuando, la escasa lejanía que existía entre nuestros cuerpos llegó a su fin. Por dos instantes los dedos de tus pies elevaron todo tu cuerpo, dos instantes, sólo dos instantes pero fueron suficientes para que tus brazos se sostuvieran sobre mis hombros y, entonces, todo tu cuerpo se amoldo al mío, o el mío al tuyo. Mis manos vacilaron entre permanecer en tu cintura o apretar tu cadera, apetecían tener el don de la ubicuidad o por lo menos ser más grandes y no tener que elegir. Así, poco a poco, centímetro a centímetro, bello a bello nos fuimos enlazando objetivisando “el amor”. Creo que por eso amo los dedos de tus pies.

Esto es lo último que te escribo, ya estoy cansado de ti (aquí esbozo una sonrisa y escribo) en eso también me ganaste. Podría abstenerme de dedicarte este texto apologético de nuestro amor, y aunque he querido odiarte o por lo menos pensar que nada pasó (te sorprendería la cantidad de cosas que no han pasado) no lo he logrado. Seguir amándote ya tampoco me hace bien, albergo sentimientos tan contradictorios como tu propio nombre. Sí, tu nombre, en su significado anida esperanza pero una sola letra me deja en la nada, tal y como ocurre al pronunciarlo.

La primera silaba se consigue frotando, fuerte y apasionadamente, la lengua con el paladar, para después liberar suavemente con la seguridad de que volverá a sentir el calor y humedad de su eterna compañera. La segunda silaba cumple la promesa, une nuevamente a los compañeros pero, incorpora a un tercero, los filosos dientes que romperán todo vínculo. Así, cuando se pronuncia la letra final, se suelta toda la boca, dejando sólo el vacio.

¿Por qué quieres a tu novia? Me preguntaron, quise ordenar mis ideas para dar una buena respuesta pero no fue necesario, el mismo que me preguntó respondió –porque es lo único que tienes-Te pareció desafortunada la broma, no obstante, en la práctica le diste la razón, apenas tuviste una opción, la tomaste. El amor seguro es el concepto más manoseado, todo mundo está en busca de el, pero nadie está dispuesto a entregarse y cuando medianamente se consigue, entonces se hace todo para perderlo. El amor no existe, solamente existe el miedo a estar solo. “Puesto que el hombre en su totalidad es sólo el fenómeno de su voluntad, nada puede resultar más absurdo que, partiendo de la reflexión, querer ser algo distinto de lo que se es”. Somos despiadados y egoístas, somos el lobo del hombre.

¡21 de semanas para concluir la carrera de economía!

domingo, 3 de octubre de 2010

22 semanas


Hace un par de meses me inscribí a un gimnasio con el objetivo de mejorar mi preparación físico-atlética. Lejos de eso conseguí un par de lesiones, una leve, aunque me sigue molestando en los dedos del pie, otra en la rodilla, una tendinitis severa que me ha dejado sin actividad física durante un mes.

He tenido reposo, una infiltración, poca paciencia pero mucha medicina, hoy salí a probar si ya estaba bien, y me lleve la decepción de seguir lastimado. Ahora mismo no sé si me ha llegado la resignación de quien sabe que no va a correr en mucho tiempo, o ya soy víctima de displicencia o artasgo de luchar en contra de la vida.

Por lo pronto volveré al descanso, pero esta vez sin ninguna esperanza, o mejor dicho, sin ponerme un objetivo de regreso a las pistas de carreras.

Cambiando un poco de tema, en lo que se refiere a la escuela, esta semana espero inscribir mi tesina. La verdad tengo más cosas que escribir, pero el animo ya no me da para más.

¡22 de semanas para concluir la carrera de economía!

sábado, 25 de septiembre de 2010

23 Semanas


"Tuvo el antojo de jugar a hacer
conmigo una excepción y, primero,
nos fuimos a bailar y, en mitad de
un -te quiero- me olvidó."

Hay fechas que recordamos por la influencia que han ejercido en nuestras vidas. 27 de diciembre, nuestro primer beso; 31 de enero, un día muy especial (seguro lo recuerdas); 15 de febrero, el día en que te fuiste a Veracruz; 9 de mayo, tu cumpleaños (sin ese día este mundo definitivamente no sería el mismo); 10 de mayo, el último día que te vi.

No obstante hay sucesos en mi vida, que han sido tan importantes como los anteriores, sin embargo, no recuerdo cómo ni cuándo ocurrieron. Era inconsciente de la trascendencia de lo que estaba ocurriendo ante mis ojos y, eso me hace sentir muy inconforme, me gustaría una segunda oportunidad. Es el caso del mes venidero, octubre. Hace 25 años nací, pero no me di cuenta. Hace un año te vi por primera vez, pero no sé qué día y tampoco sé cuál fue mi reacción. Ojalá ocurriera un milagro y me permitieran volver a esos momentos, colocarme como espectador, y volver a verte por primera vez, disfrutar instante a instante de ese primer encuentro, cuando no imaginaba siquiera la forma en que cambiarias mi existencia.

En esa ocasión el universo gesto nuestro amor en, alrededor de, 80 días. No sé qué pasará en 80 ó 160 días ¿volveremos a estar juntos? ¿Hoy estamos más cerca o más lejos que hace un año? No sé si nuestra relación fue muy corta o mi memoria muy larga, pero tengo la frustración de aún tener mucho amor para darte y no estar contigo. Recuerdo bien ése último día en que estuvimos juntos, el coraje y la angustia que expresabas por nuestra separación, creo que tú sentiste muchas cosas antes que yo, la diferencia es que yo estaba ahí para abrazarte, yo sólo abrazo tu ausencia bocabajeando mis sentimientos y deseos.

A mí me quedan los recuerdo y una meta. La meta de, en un futuro cercano, ofrecerte mi alma e ideas, mi cuerpo y voluntades para hacerte feliz, esperando lo quieras recibir nuevamente. El gran dilema radica en que, cada vez que inicio el camino hacia ésa meta, parece más un espejismo, empero un inconmensurable dolor en el pecho me obliga a no abandonarla. Este año soplaré las velitas de mi pastel muy fuerte, tú serás el sujeto de mis deseos. Resulta paradójico eso, yo nunca he creído en fruslerías y supercherías, ni en muchas otras cosas, pero estoy en una época en la que necesito creer, creer mucho en ti, en el amor, en la vida, pero sobretodo en mí.

He mencionado los dos extremos, fechas que registramos a la perfección y sucesos que pasan por nuestra vida veladamente, no obstante, somos igualmente beneficiados o victimizados por estos. Pero hay un tercer tipo de suceso, en éste sospechamos que algo está ocurriendo, no podemos señalar una fecha precisa, ya que, debido a la naturaleza del suceso éste es indeterminado, o la mente me juega una mala pasada, volviéndose miope para anestesiar mi corazón. Por ejemplo:

Rememoro aquella noche en que entré a tu recamara y me dijiste –espérame tantito, sólo tengo que mandar un correo a universidad porque me están ofreciendo trabajo- y las ganas que me dieron de preguntarte si te ibas a ir, también evoco la ansiedad aplastada que siento por no haberte dicho –no te vayas- no te lo pude decir, porque no era apropiado. Pero no recuerdo la fecha en que ocurrió eso. Tampoco sé en qué fecha te perdí o cuándo me dejaste de amar.

Abriré bien los ojos, cuidando de los detalles, esperando registrar cada momento de mi vida y no me tome por sorpresa más. No prometo lograrlo, la vida posee la estocasticidad de cambiar, unas veces de a poco y otras, como el vuelo caprichoso de la voluntad de alguien que ni conozco. Hoy sólo tengo dos certezas: 1) los mayores temores se originan de estar previendo el futuro. 2) estoy a 23 semanas de concluir la licenciatura en economía. ¿A cuántas semanas estaré de ti?

lunes, 20 de septiembre de 2010

Un momento para olvidar


Se sostiene que el futbol es un deporte popular porque el aficionado concibe el éxito cada fin de semana, a través de su equipo, éxito que se le niega diariamente. En lo personal esta idea me parece muy pesimista (y eso que no lo dice el rey de las fiestas) creo que el futbol es popular porque se parece a la vida, siempre está lleno de errores. No es como otros deportes en donde las jugadas culminan con el acierto de un jugador. No, el futbol siempre termina con un error, un mal pase, una mala barrida, etc. Sólo de vez en cuando culmina con algo perfecto, el gol. Pero la mayor parte del tiempo son jugadas mal logradas. 
Me han sucedido un montón de cosas y por más que les busco explicación no la hayo. ¿Será posible que nada de lo que pase la tenga y, todo en este mundo sea un sin-sentido? Esta semana mataron a un vecino, aún no se sabe la razón aparente. Pasan muchas cosas que no están planeadas, uno no planea enamorarse de alguien y, se enamora. Puedes planear vivir la experiencia más hermosa en la vida y en un parpadeo se acaba. Las personas no planean lastimar a sus seres queridos y, sin embargo, los lastiman. Por eso la vida y el futbol se parecen, estamos llenos de errores. Lo paradójico de este asunto es que cuando haces una retrospectiva de todo lo que sucede, sólo puedes decir: algo en este mundo está mal, muy mal. Y sin embargo, se mueve. Pero ni todo son espinas ni todo son rosas.
En este mar de errores se usan dos atenuantes, que me encantan, no estaba planeado, y no lo sabía. ¿Conocen la historia de Edipo? Edipo era el hijo del rey de Tebas y al nacer, el Oráculo de Delfos auguró a su padre, Layo, que el niño, una vez adulto, le daría muerte y desposaría a su mujer. Layo, queriendo evitar tal destino, ordenó a un súbdito que matara a Edipo al nacer. Apiadado de él, en vez de matarlo, el súbdito lo abandonó en el monte Citerón, En la adolescencia Edipo visita al oráculo, ésta le repite el augurio, Edipo decidido a huir de su destino, emprende un viaje que lo alejara de Citerón. En una encrucijada discuten Edipo y Layo, Edipo sin saber que Layo es su verdadero padre, lo mata. Como premio, Edipo es nombrado rey y se casa con la viuda de Layo, Yocasta, su verdadera madre. Tendrá con ella cuatro hijos. Al poco, una terrible plaga cae sobre la ciudad (la peste), ya que el asesino de Layo no ha pagado por su crimen y contamina con su presencia a toda la ciudad. Edipo emprende las averiguaciones para descubrir el culpable, y gracias a Tiresias descubre que en realidad es hijo de Yocasta y Layo y que es él mismo el asesino que anda buscando. Al saber Yocasta que Edipo era en realidad su hijo, se da muerte, colgándose en el palacio. Horrorizado, Edipo se quita los ojos con los broches del vestido de Yocasta en señal de la ceguera que siente por no haber visto la realidad antes y ordena a Creonte, que lo expulse de la ciudad. Esta es una tragedia que nos enseña que la ignorancia no nos exime de culpabilidad alguna. De otra manera, Edipo hubiera conservado sus ojos.
Este fue mi último fin de semana de vacaciones, el lunes comenzaré un nuevo trimestre, el onceavo, y a partir de ese momento sólo 24 semanas me separarán de concluir un sueño, terminar la licenciatura. Parecería un gran momento en mi vida, y seguro que lo es, pero he llegado a el en un momento de gran confusión. Tengo tres o cuatro sentimientos, muy intensos, que quieren salir todos al mismo tiempo, se tropiezan unos con otros y salen de apoco confundiéndome a cada instante. Una de mis grandes salidas, durante el pasado año, para sacar mis sentimientos era escribir, pero en recientes fechas esto se me ha complicado muchísimo, ya no quiero escribir, ahora mismo lo estoy forzando y se notará, pero no pondré mucha atención sólo quiero algo que me ayude a no explotar.
Tengo una rodilla lastimada y no puedo correr, y eso es justo lo que necesitaría ahora, correr, saltar, volar, cualquier cosa que me libere. Parece que cuando necesito más salidas es cuando se cierran todas las puertas, quiero que el tiempo pase muy rápido y no lo logro. Lo único que me queda es poner la mente en blanco, volverme una piedra, y esperar a que todo vuelva a su cauce. Quiero ser optimista y pensar que la luz que se ve al final del túnel es la salida, pero cómo no tomar en cuenta los costos morales en los que podría incurrir, si no fuera la salida, si fuera un tren. Al igual que en todos los juegos unas veces se gana y otras se pierde, lo importante es jugar el juego que uno desea, morirse con la suya. Por lo pronto 24 semanas es la meta, y veremos que tanto pasa en el camino.