domingo, 30 de enero de 2011

10 Semanas

Un fresco es una pintura que se hace sobre una delgada capa de yeso. Se aplica de a poco cal apagada, y antes de que se termine de secar se debe pintar. Se debe pintar muy rápido, pues la cal en un periodo de 24 horas está totalmente seca y no admite más pigmentación. Una de las principales complejidades de esta técnica es que no se puede corregir lo hecho, una vez que se aplica el color, éste es rápidamente absorbido por la base, haciendo una amalgama perfecta, de ahí la alta durabilidad. La otra dificultad es que los colores son modificados del momento de su aplicación a una vez que se ha secado. Esto hace que el pintor tenga que imaginar cuál será el resultado y si en verdad es lo que está buscando trasmitir.


 

En más de un sentido mi memoria es como un fresco, todo tu ser se amalgamó a mí y ahora es imposible sacarte de mi pensamiento. Aunque como el fresco el resultado no es lo que se pintó en un primer momento. Antes podía recordar cual era tu temperatura, tu sabor y olor, ahora ya no recuerdo nada de eso. El paso de muchos amaneceres solitarios han erosionando mis recuerdos, ahora sólo sé que te extraño y aunque ya no recuerdo tu calor, olor, sabor ni tus manos sobre mi cuerpo, sé que daría… realmente no sé que daría, en estos momentos no creo poseer nada que pudiera pagar la alegría de volver a sentirte.


 

Después de haber secado el fresco me ha quedado tu ausencia, y un montón de bytes que aparecen en la computadora formando tu imagen, y aunque siempre me pareciste una mujer hermosa, eras más hermosa por tu voz que ya no escucho. Así es esto, me enamoraste rápido y dejaste una pintura en mí difícil de borrar, y se vuelve aún más difícil de borrar porque es la pintura más hermosa que he vivido, sólo espero que volvamos a tener la oportunidad, para que termines tu obra, mientras tanto sigo en el camino, a sólo 10 semanas de ser licenciado.