lunes, 15 de junio de 2009

Selección a la mexicana


Existe una celebración católica denominada jueves de Corpus Christi, también se ha utilizado para hacer referencia a una matanza ocurrida en México en 1971, pero no voy hablar de eso en esta ocasión. Esta celebración como su nombre lo dice, se da en jueves, pero no cualquier jueves, es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte, (¡asupinchemadre! así o más difícil).
Como ya les he contado, nací y crecí hasta los 10 años en la colonia Guadalupe Tepeyac, y como es una colonia muy católica tiene su iglesia, y esta iglesia se llama Corpus Christi, y cada año, el jueves de corpus (que ya explique cuando es, no me estén chingando), organizan una feria, con juegos mecánicos, antojitos, etc. para que convivamos todos los colonos y uno que otro colado. Según recuerdo, la feria junto con la navidad eran los eventos más esperados en mi infancia.
Era la oportunidad idónea para, estrellarle huevos rellenos de harina de manera impune o casi impune al chámaco odioso de la colonia, disparar pistolas y/o escopetas de balines, comer porquerías, dormirse hasta tarde y el más valiente, subirse a la temida Canoa Cracatoa. La Canoa era el juego más innovador para el año de 1991 aproximadamente. Seguimos visitando la feria, año con año, hasta que nos mudamos de colonia, y aunque la colonia Industrial también tenia feria, no era lo mismo.
Este año regrese a vivir a la Guadalupe Tepeyac, esta semana fue el jueves de Corpus Christi y después de 13 años regrese a la feria. ¿saben cuál era el juego más nuevo? (maldita sea, ustedes lo saben todo) En efecto era la Canoa Cracatoa. Toda la feria era igualita, en el mejor de los casos sólo tenia pintura semi nueva. No había nada de inversión en nuevos juegos, lo único que había evolucionado eran los visitantes, nos habíamos hecho un poco más viejos. Algunas teorías económicas dicen que, aunque un negocio no reporte grandes beneficios hay que invertir en innovación para diferenciar el producto y ganar más mercado, o en el peor de los casos mantener la porción de mercado antes ganada, pero esto no ocurre en México. En México hay empresarios ricos y empresas pobres, negocios a la mexicana.
El domingo mientras veía el partido disputado entre la débil selección de Nueva Zelanda y la mejor selección del mundo, es decir la de España, me preguntaba ¿Por qué México no tiene una selección como la de España? Vinieron a mi mente todo clase de respuestas como las siguientes: 1) México tiene muchos extranjeros en posiciones claves en su liga local. España también, si no me creen, vean al Real Madrid. 2) Necesitamos un entrenador de primer mundo, que no tenga los vicios de fútbol mexicano. ¡Madres! ya lo tuvimos. 3) Ya sé, ya sé, debemos tener jugadores en clubes europeos. Pero de verdad que jueguen no sólo que entrenen.
Así me puedo seguir con preguntas y respuestas que se escuchan siempre en todos lo medios, pero que flojera. La verdad es que si no tenemos una selección como la de España, es porque la gente que dirige el fútbol son unos mafiosos, que pone por delante lo intereses económicos a los futbolisticos, sin reparar en que el producto que se vende es fútbol, y tarde o temprano el consumidor lo va a reclamar. Las dos empresas que más dinero le meten al fútbol (Televisa y Tv Azteca) se han caracterizado por hacer productos con bajísima calidad, léase reality shows, pero que de alguna manera logran colocarlo en el mercado. ¿Por qué no gusta comprar mierda? Mientras tengamos jugadores de tan poco carácter, no voy a poner ejemplos, todos sabemos cuales, y las convocatorias a la selección las hagan al contentillo de promotores como Guillermo Lara, Carlos Hurtado y José Manuel Sanz, para inflar el precio de los jugadores que ellos promueven, entonces tendremos empresarios y promotores millonarios, y selección a la mexicana.