sábado, 16 de mayo de 2009

Acerca De Mi

Luis Antonio Moreno Enríquez, nacido en la colonia Guadalupe Tepeyac, un legendario barrio de la ciudad de México, es una de las figuras más importantes e influyentes de su familia. Ganador del primer lugar en la carrera ciclista y tercer lugar en la carrera atlética, ambas organizadas por la Secretaria de Seguridad Pública del Distrito Federal, en diciembre del 2007. Además de ser deportista, es músico e igualmente es un apasionado de la literatura, el cine y sobretodo un economista por convicción y de tiempo completo.
Una de las máximas figuras de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco generación: primavera 2007. Es hacedor de uno de los lenguajes orales en doble sentido más densos de significados que ha dado la lengua española a principios del siglo XXl. Entre las novelas que más han influido en su vida y técnica narrativa figuran: Diablo guardián, Cien años de soledad, La sombra del viento, Los culpables y Los hermosos gitanos.
Hasta ahora no ha publicado nada, pero se ha propuesto la labor titánica de comenzar a escribir y publicar sus textos o morir en el intento. La apertura de este blog, en mayo del 2009, significa, un nuevo acontecimiento en la historia de la WEB.
Luis Moreno, como prefiere que lo llamen, Lucho para los cuates, es ante todo un buscador incansable de su propia grandeza y los misterios de la vida. Convencido de que el trabajo diario es la única forma de lograr las cosas que valen la pena.
Algunas personas dicen que es necio, burlón y perezoso para los quehaceres de la casa. Él prefiere auto denominarse como persistente, poseedor de un humor negro que los caracteriza y ahorrador de energía para cosas más trascendentales. Para finalizar sólo diré que es una extraordinaria persona, comprometido y aventurero y aquel que tenga la fortuna de ser su amigo, como yo la tengo, sabrá que es una persona con la que se puede reír mucho, o simplemente conversar, sin que una cosa sea exclusiva de la otra. En una aventura sabes que nunca te dejará en el camino. En fin un verdadero amigo.