viernes, 6 de septiembre de 2013

Las Armas Son La Respuesta



En tiempos recientes se respira violencia en el ambiente. En el imaginario colectivo del centro del país tenemos a los estados del norte como los más violentos, incluso publicaciones internacionales han comparado la violencia de ciudad Juárez con la violencia concebida en oriente medio. Desde hace 7 años aproximadamente, la respuesta que se da a esta oleada de violencia cae en el lugar común: El narcotráfico; la estrategia del gobierno en contra del crimen organizado; impunidad; corrupción y la incapacidad del gobierno mexicano para generar oportunidades de desarrollo y de una vida digna para los mexicanos.

Creo que esas explicaciones son insuficientes, pues si analizamos estos cuestionamientos nos podemos percatar que México ha participado en el mercado internacional de drogas desde hace 50 años por lo menos. La impunidad y corrupción no es algo nuevo para los mexicanos, de hecho podríamos decir que es parte de nuestros usos y costumbres. Finalmente, la falta de desarrollo económico tampoco debería ser una respuesta, pues desde hace 40 años la economía mexicana no crece a los niveles requeridos y por si no fuera poco hemos enfrentado crisis recurrentes: 1982; 1986; 1995; 2001 y 2009. La hipótesis que desarrollare en este texto es que la posibilidad de comprar armamento de alto poder ha generado la violencia que hoy vivimos.


Según lo reportado por las autoridades mexicanas, hasta hace 10 años la mayor parte de los delitos se cometían con armas punzocortantes. Hoy día el 67.7% de los delitos están asociados con armas de fuego. La política del Estado mexicano respecto a las armas de fuego no ha cambiado, es decir, sigue siendo prohibitivo portar armas de fuego, exceptuando para ciertas personas y en calibres específicos. Esto nos hace pensar que las armas se importan de manera ilegal. ¿Dónde se importan estas armas? Estados Unidos parece la respuesta más atinada por las siguientes razones: 1) cercanía geográfica. 2) La gran cantidad de flujo comercial que México tiene con el vecino país. 3) Estados Unidos es el mayor exportador de armas de fuego en el mundo.

Durante la administración del Presidente de Estados Unidos William Clinton, se aprobó la Federal Assault Weapon Ban (AWB) con la finalidad de detener, por 10 años, la producción de armas de asalto para uso civil. En 2004 el Congreso de Estados Unidos decidió no renovar la AWB y esto trajo como consecuencia mayor disponibilidad de armas. El 2004 es un año crucial para el análisis, pues la accesibilidad por parte del crimen organizado, de tener armas de alto poder les permitió cambiar su posición respecto al gobierno, es decir, si antes evadían la ley y extorsionaban a la autoridad, ahora podían enfrentarla directamente y también enfrentar a otras organizaciones (competidores) para apropiarse de una parte más grande del mercado y hacer a su organización más poderosa. Hay que tener presente que los mercados ilegales tiendes a ser monopólicos y la condición fundamental para ser la organización dominante es la violencia. Quien tiene mayor capacidad para usarla o para amenazar con usarla tarde o temprano se impone a las demás.

El tener dos frentes abiertos (el gobierno y otras organizaciones criminales) propició que los carteles requirieran de gente especializada en la violencia (sicarios) y estos a su vez se empoderaron lo cual ha llevado a una escalada de violencia sin precedentes en nuestro país. A continuación presentó dos gráficas sobre la producción de armas de asalto en Estados Unidos, y otras dos de homicidios y secuestros en nuestro país. Fueron elaboradas con datos disponibles en internet del Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) y por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) respectivamente.


Podemos ver que hay una fuerte correlación entre la producción de armas y los delitos de alto impacto como son el homicidio doloso y el secuestro. Tanto en la producción de armas como en los delitos ya mencionados, observamos que desde el año 1998 hasta el 2004 hay una estabilidad incluso podríamos hablar de una reducción en los delitos. Pero en el año 2004 justo cuando expira la AWB, La producción de armas de asalto tiene un ligero aumento, así mismo los delitos. Es en 2007 cuando la producción de armas y los delitos tienen un aumento significativo, esto coincide con el anuncio de la estrategia nacional contra el crimen organizado por parte del Gobierno Mexicano.

Haciendo inferencia sobre los datos y lo percibido por la sociedad, podemos decir que cuando aumentan de forma exponencial los homicidios, la capacidad física y técnica para que estos sean investigados se ve rebasada, esto propicia impunidad e incentiva a las personas a cometer crímenes de alto impacto. Pero no sólo a los sicarios, sino también a las personas comunes se les incentiva a cometer delitos cada vez más violetos, pues cuanto más violeto es un delito más parece obra del crimen organizado y esto es una respuesta suficiente para que las autoridades cierren el caso y sólo se limiten a decir, fue un ajuste de cuentas.