domingo, 5 de julio de 2009

Gracias, pero no gracias.

¿Han escuchado la frase: lo que empieza mal, acaba mal? Bueno, pues así fue el viernes 3 de julio del 2009. Comenzó mal y termino peor.

Una persona me platicaba acerca de su teoría de la fidelidad. Ella me decía que, “la fidelidad en las relaciones es un asunto que ha quedado en el pasado, la felicidad esta en las relaciones abiertas” y argumenta; “Sí una pareja ha sido feliz por varios años y alguno es infiel ¿se termina la felicidad?”. Las reglas son simples: se tiene una relación estable, pero tanto el hombre como la mujer tienen la misma posibilidad de tener sexo con otra persona, claro sin llegar a un grado de cinismo en donde se puede decir:
-ahora vuelvo, voy con mi amante-
-Que te vaya bien amor, diviértete-

Aristóteles dijo: “El hombre es un animal político”, y cada vez somos menos políticos. No sé si los animales pueden amar, pero yo sí. Sé que puedo amar a alguien con tal fervor como para considerar la aberración de una pareja abierta, sólo para hacerla feliz y estar con ella a cualquier precio.

Creo que esta idea de la pareja abierta, es como la democracia o como el motor de un Ferrari que esté en un embotellamiento, suenan bien, pero no sirven.

Sospecho que esas relaciones sólo funcionan cuando no se ama. Supongamos que mi juicio sea tan “sofisticado” que aceptes que tu pareja se vea con otras personas, ¿Cómo se detiene la cascada de sentimientos traducida en un vaivén entre impotencia, coraje y sentimientos obscuros a el amor y devoción que provocan que se revuelva el estomago, que sea casi imposible respirar y un gran dolor en el pecho, señal inequívoca de un corazón roto? ¿Qué pasa cuando el corazón sí siente, aunque lo ojos no vean?

Hay que vivir pero no de todo, hay cosas que satisfacen pero no enaltecen la dignidad. Cuando se han satisfecho todas las necesidades físicas, se comienza a gastar el dinero en construirse un apellido, por eso cuando hay una gran concentración del capital, se recurre a la filantropía. Yo no he acumulado capital aun, pero construiré mi apellido en base a la dignidad, y aunque sé que la he perdido a ojos de algunas personas, también sé que la dignidad es un bien escaso, pero renovable.

Te amo, y estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por ti, pero si me pides que haga cualquier cosa, entonces tú no me amas.

sábado, 4 de julio de 2009

En busca del respeto perdido.

La Real Academia De La Lengua Española (RAE), define moral como: Lo perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de las persona, desde el punto de vista de la bondad o malicia. El pasado fin de semana experimente como ha cambiado la moral en nuestro país, o por lo menos en el Distrito Federal. ¿Por qué digo esto? Si medio siglo antes hubieras querido entrar a una cantina con una mujer, aparte de la excomulgada, los compañeros colgantes (léase hombres, por aquello del miembro sexual) te hubieran fusilado, el cantinero no hubiera atendido, y a ella la gente le hubiera colocado el despreciado adjetivo de puta. Hoy en día, si no vas a una cantina con una mujer, sucede exactamente lo mismo, los colgantes te fusilan, el cantinero no atiende y te excomulgan por puto.

Así es mis amigos, antes las mujeres buscaban salvaguardar a toda costa su reputación, ahora lo que buscan es hacerle saber a todo aquel que se deje que son reputas. La moral es algo que va cambiando conforme el tiempo, lugar y/o cultura. Corríjanme si no, pero mi percepción es que estamos pasando por un efecto péndulo. Las mujeres de mi generación provienen de mujeres menoscabadas y en respuesta se han hecho libertinas y no quieren saber nada de familia. Los hombres de mi generación emanamos de padres ausentes y faltos de compromiso y de agallas (huevos) para hacerse cargo de una familia, en réplica, nosotros estamos anhelantes de formar una familia y demostrar que no todos los colgantes somos iguales, total que no empatamos, ojala y la siguiente generación tenga más suerte.

La moral cambia pero no sólo en el terreno de las relaciones personales, cambia en todo, antes eran prostitutas, ahora sexoservidoras; antes eran putos, ahora gays; antes narcotraficantes, ahora se dedica a los negocios. La moral comienza por cambiar el lenguaje, a las actividades que no están bien vistas, pero que generan mucho dinero, se les denomina de una manera mucho más agradable para que sean aceptadas e incorporar a estas personas a la economía generando nuevos mercados.

La moral que predomina en México es la de, vive el momento y que cada quien haga de su vida un papalote, si así lo prefiere. Y creo que esa actitud ha sumergido a la sociedad en un bache difícil de salir. Creo que se debe dejar a un lado la moral, que resulta dañina y evaluar las cosas con una lógica diferente, podría ser la dignidad, que la RAE la define como: Gravedad y decoro de las personas en la manera de comportarse. Con el fin de premiar lo que está bien y señalar lo que está mal, no con el ánimo de juzgar, sino para corregir. Muchos me dirán que lo bueno y lo malo es relativo a quien lo designa, pero los que me digan eso es por dos cosas. 1) Porque ellos hacen cosas malas y buscan una forma de justificarse ante todos. 2) Son ingenuos y siguen las ideas de los primeros.

Todos sabemos cuando hacemos bien o mal, y no me vengan con la cándida frase de yo busco mi felicidad sin hacerle daño a nadie. Todos los recursos en este mundo, físicos y sentimentales, son finitos, se acaban, por lo tanto cuando alguien gana otro pierde.