miércoles, 22 de febrero de 2012

Ya no quería escribir de Nadia pero...




Tenía 15 años y a lo único que me dedicaba era a manejar. Por ese tiempo me había hecho asiduo radioescucha de Stereo Cien. Me gustaba mucho la música que programaban y mis locutores favoritos era Pepe Anzures y Mario Vargas. Por aquel tiempo llevaba a mi hermana a la preparatoria y a mi mamá a su trabajo, sintonizaba Sterero Cien pero desafortunadamente no había música, estaba el noticiero Enfoque con Leonardo Curzio. No me gustaba, incluso me daba coraje que cuando yo quería escuchar música estaba el noticiero.

Después de un tiempo aprendí a escuchar a Leonardo Curzio y empecé a simpatizar con él. Eso me dio la oportunidad de conocer académicos, colaboradores del noticiero, que entre otras cosas ampliaron mi frontera de posibilidades. Uno de ellos es Gabriel Quadri, tiene una sección semanal donde expone problemas de ecología y medio ambiente, generalmente poco difundidos, y los desmenuza de una manera tan inteligible que hasta el más neófito e indiferente en el asunto se siente inspirado a zambullirse en el tema. Sus conocimientos y la forma en la que los plantea lo hace acreedor de la admiración de muchas personas, entre ellas el Dr. Leonardo Curzio y yo.


Hace unos días Gabriel Quadri se postulo como candidato a la Presidencia de la Republica Mexicana, esto no tendría nada de malo o desdeñable, incluso sería digno de aplauso, sólo que hay un “pero”. Se postuló por el Partido Nueva Alianza, cuya líder y fundadora es Elba Ester Gordillo (líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) conocida por corrupta y venderse al mejor postor (político) con tal de preservar su poder aún a costa del deterioro creciente de la educación de este país.

Como era de esperarse el auditorio de Leonardo Curzio le reclamaba un pronunciamiento acerca de su colaborador y de por qué éste se había coludido con personaje tan infecto. El Dr. dijo -no tengo la distancia suficiente como para tener una opinión clara, pero me cuesta mucho concebir la idea de que alguien como Gabriel Quadri, a quien admiro y respeto mucho, se haya postulado por el PANAL un partido del cual desconfío tanto, sin embargo, entiendo porque lo hizo Gabriel y espero que las cosas salgan de acuerdo a sus planes- la cita no es textual pero más o menos fueron las palabras que utilizó.

Esto me remonto a un pasaje de mi vida que aún hoy me resulta doloso, incluso ahora que empiezo a escribir siento como se vacía mi estomago y se llenan mi lagrimales. Una noche de junio del 2010, no recuerdo la fecha con precisión, estaba platicando con Nadia vía chat, tras algunas palabras llenas de nerviosismo me dijo que ya tenía una relación con otra persona. Sentí un fuerte golpe en el pecho, después supe que era mi corazón que se había despedazado. Esperé algunos minutos y le escribí algunas palabras con la finalidad de herirla tanto como me fuera posible.

En ese momento yo no tenía la distancia para pronunciarme al respecto de manera ecuánime, y termine lastimando a quien más he amado. Por supuesto no pasó mucho tiempo para que me arrepintiera, ella no hizo nada en contra mía sólo me dejo de hablar y eso es algo que me duele todos los días. Hace algún tiempo mi hermana me dijo que yo no tenía que haber continuado con Nadia después que se fue a Veracruz, pues la perdí dos veces y esto acrecentó mi sufrimiento. Esto es mentira, a Nadia la pierdo todos los días, cada mañana que despierto y no veo su rostro y me dice –buenos días- como cuando me quedaba con ella, cada que le dedico un pensamiento, cada que mis brazos reclaman su calor y mi nariz detecta su fragancia por la calle siento que la pierdo.

Mi falta de experiencia me hizo hablar con el hígado y he tenido que vivir con el costo de mis actos pueriles. Si estuviera en la misma posición hoy, no sé si volvería a cometer el mismo error, pues no estoy exento de tropezar con la misma piedra, pero al menos hoy sé que incluso las personas que más admiras (en mi caso Nadia, porque siempre he admirado su valentía y por si fuera poco también la amo) pueden tomar decisiones que a simple vista parecen poco razonables, incluso impúdicas, pero eso no debería demeritar la imagen que tenemos sobre esa persona, habría que hacer una segunda lectura y tratar de entender porque tomo tal o cual decisión.

Después de un año de no ver a Nadia pude comprender porque tomó esa decisión, esto no quiere decir que me duela menos de hecho no ayuda en nada, porque sigo extrañándola, sigo buscándola en cada calle por la que transito y sigo implorando no morir sin volver a verla, pero al menos ya no soy injusto con ella.

Te sigo amando Nadia, ojala y estés bien.