Hay historias que están ligadas antes de que los involucrados siquiera se den cuenta, este es el caso de mi historia con el Liverpool FC. Comenzaré por la parte general. Liverpool está en la Gran Bretaña, cuna de los más grandes economistas, Adam Smith, John Meynard Keynes, John Locke, John Stuart Mill, etc. Yo no soy un gran economista, probablemente nunca lo sea, pero soy economista y el que se junta con grandes a aullar se enseña.
En la década de los sesenta, en la ciudad de Liverpool, nace uno de los grupos de rock más importantes de la historia, y mi favorito por supuesto, The Beatles. Este no es un hecho poco importante, pues las canciones de Paul, George y John me han acompañado a lo largo de mi vida, y por si no fuera poco, me presentaron a otros músicos tan entrañables para mí como, Billy Preston y Eric Clapton. A los dos últimos los vi el 19 de octubre del 2001 en un concierto, ese día es el cumpleaños de mi papá, al que no he visto en 6 ó 7 años, pero que siempre me ha hecho falta, seis días después es mi cumpleaños, el último que “festejé” con mi papá fue el año anterior, aunque yo todavía no los sabía. Ahora que escribo me acuerdo de más cosas, Wonderful tonight es una de mis canciones favoritas, siempre que la canto pienso en Nadia, la segunda cita que tuve con Nadia llegué a su casa y estaba escuchando a Eric Clapton, el día en que se fue a Veracruz por primera vez, le canté Tears in heaven.
Yo nací en 1985, en mayo de ese año el Liverpool FC disputó la Copa de la liga de campeones de Europa frente a la Juventus, ese partido lo perdió el Liverpool FC, pero el partido no es recordado por el resultado sino por la trifulca que se armo en las tribunas y termino con la vida de 39 italianos que apoyaban a la Juventus, se le conoce como la tragedia de Heysel.
Tuvieron que pasar 20 años para que el Liverpool FC y yo nos volviéramos a unir. Era un miércoles de mayo del 2005, se disputaba la final de la liga de campeones de Europa, Liverpool FC (otra vez contra un equipo italiano) frente al Milán. En el primer tiempo el equipo italiano anotó tres goles, la historia parecía estar sentenciada para el Liverpool FC pero los aficionados de los Reds no estaban dispuestos a dejar de apoyar a su equipo, y tal vez eso me motivó a seguir viendo el segundo tiempo del encuentro. Desde el minuto uno de la parte complementaria los hinchas del Liverpool FC entonaron su himno you’ll never walk alone, con toda la emotividad a flor de piel el equipo ingles se sobrepuso a la adversidad y fue capaz de empatar el marcador a tres tantos. Todo se definió en la tanda de penales, el Liverpool FC salió campeón, ha sido uno de los partidos más emotivos que he vivido.
Desde entonces seguía al Liverpool FC con cierta regularidad, me gustaba mucho el futbol que desplegaban bajo la dirección de Rafael Benítez, aunque fueron capaces de ganar una FA cup y llegar a otra final de la liga de campeones el título de liga nunca llegó y terminaron por destituirlo. Recuerdo bien uno de los últimos partidos dirigidos por Rafa Benítez, era Domingo estaba con Nadia, el Liverpool FC ya no jugaba como antes, se le veía ahogado y sin idea de juego, le pregunté a Nadia, ¿A qué equipo le vas? Y sin pensar me dijo, al Liverpool. En mi interior sonó una ovación de pie. Que la mujer que amas apoye a tu equipo es un milagro que se agradece siempre.
La maestría que quería estudiar Nadia está en la universidad de Liverpool, la maestría que quiero estudiar yo está en la universidad de Liverpool, industria del futbol. Estoy llegando al final de esta historia y para eso tengo que contar el final de mi historia con Nadia, aún no deja de ser doloroso. Algunas veces creo que la fe es un atributo que nos dan al inicio de nuestra vida y unos tienes más y otros menos, buenos pues yo no alcance casi nada. Antes de conocer a Nadia no creía mucho en Dios, ya dije, no soy hombre de fe, creía en los hombres, en el amor, sobre todo era un soñador y creía que algún día encontraría a la mujer perfecta que me amaría. Ese día llegó cuando conocí a Nadia, incluso comencé a creer en Dios, pensaba –si dicen que Dios es amor, entonces todo lo que siento por Nadia, todo ese sentimiento que siento que me ahoga sino se lo demuestro tiene que ser Dios-. Cuando se termino todo con Nadia deje de creer en todo y como dice John, los sueños se han terminado. Dicen que cuando una persona saca a la religión de su vida tiene que sustituirla con otra cosa, yo no he podido sustituirla con nada y entre Nadia y la religión siento un gran vacío.
Cuando nos separamos estaba en pleno el mundial de futbol en Sudáfrica, y tal vez ver tanto futbol no me permitió estar tan triste, pero se termino el mundial y me fui hundiendo poco a poco, fue una verano muy largo y tortuoso. Cuando empezó la Premier League me volqué a ver todos los partidos del Liverpool FC, que estrenaba Técnico, Roy Hodgson. No sé si mi estado de ánimo influía en la forma de jugar del equipo o viceversa, la cuestión es que jugaban horrible y ganaban poco al igual que yo.
Llegó el 2011 y contrataron a un nuevo técnico, Kenny Dalglish. Él, Kenny, jugó aquella final de 1985. El Liverpool FC busca el éxito en sus orígenes, en las personas que hicieron grande a ese club, la formula parece que resulta, pues el Liverpool FC hizo una de las mejores segundas vueltas, y aunque no le alcanzo para estar en las mejores posiciones se ve un Liverpool revitalizado y dispuesto a ganar la liga que comienza próximamente.