jueves, 24 de diciembre de 2009

Sueños por no cumplir


Una campana silenciada por la distancia marcó la llegada del destino, al unísono se escucho el crujir de sus pasos con la yerba, la temperatura bajó rápidamente, la voz de Mefiz-Tofel imponente como un estruendo me dijo -que bueno que viniste Luis, no sé si eres valiente o estúpido, sin que una cosa sea excluyente de la otra, tampoco te voy a menospreciar, pero en fin que bueno que viniste- torció la boca esbozando una sonrisa maliciosa. Continuo diciendo sin quitarme los ojos de encima –muy bien, esta noche me acompañaras a visitar a un roquerillo de medio pelo. Su nombre es Roger Keith Barrett tal vez lo conozcas. Hace poco más de una año su carrera iba en ascenso, pero se dio un pequeño permiso y comenzó a meterse mi caspita, cois, tu sabe.- una vez más sonrío, pero esta vez se carcajeo, como un niño que acaba de hacer una travesura.

Caminamos, no sé por cuanto tiempo y mucho menos que distancia. De pronto se acerco a mi cara, impactándome con su halitosis de azufre y me dijo –hemos llegado- entramos a una recamara grande, en la cama estaba un hombre tendido durmiendo placidamente, caminamos rodeando la cama hasta llegar junto a su cabeza, en voz baja de complicidad dijo –así como lo vez de tranquilo a este cabrón, lo tendrías que haber visto hace un año, todo el día con los putos ojos vidriosos, volando en grandes alturas siempre bien colocadote, sólo apuntaba la nariz de su avión hacia abajo para meterse más coca. Era muy feliz el canijillo y una de mis consentidos, por eso esta vivo. Míralo ahora, tan tranquilo, tocando puertas cada noche para que lo dejen tocar en cualquier pinche bar de la mala muerte. Eso sí, lleva casi un año sin meterse nada. Por eso hoy venimos a recordarle que me debe un favor.- trono los dedos y entramos al sueño de Roger Barrett.

Estábamos en la parte trasera de un bar pequeñito, lleno de gente, todos coreaban canciones que en algún momento fueron éxitos del grupo de Roger Barrett. Esperábamos que Roger se encontrara con un antiguo amigo. Llegó el momento de su primer descanso y Barrett saludó con timidez a su amigo Syd –hola, ¿cómo has estado?- Syd estiró la mano y le dio un fuerte abrazo, mientras respondía –muy bien, visitando a los amigos- así continuaron por tres o cuatro minutos con una platica casual y llena de lugares comunes, hasta que Syd atacó –supe que ya no le haces a la coca, ¿qué te cambió?- Barrett se sintió expuesto y sólo sonrió con cortedad. Syd se percató y siguió atacando hasta que tiró el anzuelo final. –supe que una vez que la dejas es mucho más fácil controlarla, ósea pa’ que me entiendas, sólo la usas cuando la necesitas, todas las bondades de la cois pero sin depender de ella. Traigo un poquito, ¿qué onda le entras?- A Roger se le hizo agua al cerebro y únicamente pudo recordar la época más feliz de su vida, cuando volaba todo el día. La dicha que sólo se compara a cuando obtienes algo que has deseado por mucho tiempo, pero el la sentía a todas horas, todo el día, todo el tiempo.

Mefiz-Tofel que hasta ese momento había permanecido inmóvil respiro profundo y cruzo los brazos de manera magnánima, mientras observaba como Roger volvía a ser cautivo de su adicción. Mefiz-Tofel trono nuevamente los dedos y salimos del sueño de Roger, regresando al lugar en el que habíamos estado. Roger Barrett tenía una sonrisa enorme en su rostro, una sonrisa que sólo se explica por una dicha muy grande, como cuando encuentras un amor no olvidado, como cuando te encuentras a ti mismo. Un instante después despertó, conforme fue cobrando conciencia la sonrisa se fue desvaneciendo para dar paso a la tranquilidad que da el saber que afortunadamente (o desafortunadamente) sólo fue un sueño.

-Espero que haya sido de tu agrado la experiencia- me dijo Mefiz-Tofel con su voz tersa en mi oído, y agrego –ves, bastaría que yo parpadeara para que este mariconsete fuera mi esclavo, pero no mi interesa, su cerebro ya esta vacío, y no es el único.- tomó de la cabeza a Barrett y nos dijo –Ciao Roger, estaré muy cerca y tu Luis, no me olvides aunque puedas.- desapareció y con él todo lo demás.

Desperté en mi cama. Una inconmensurable soledad invadió mi ser. Acababa de soñar que me volvía a enamorar de la misma mujer que llevaba un año tratando de olvidar. Por primera vez sentí tristeza por haber soñado lo que soñé y no por el sueño no cumplido. Mis ojos vertieron el vino salado que serviría para brindar por mi fracaso.

“La realidad imita al arte. Científicamente hablando, la base de la vida no es sino el deseo de expresión, y el arte va presentado formas diversas a través de las cuales la expresión puede cumplirse. La vida se apodera de ellas y las utiliza, aunque sea para su propio daño”.

Oscar Wilde.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¡Precaución! Verdades Construyéndose.


En estos días estoy terminando el octavo trimestre de la licenciatura en economía, posiblemente es el trimestre más complicado que he cursado, no sólo por las materias, también por el tipo de profesores que las impartieron. Unos mejores que otros pero al final del día, todos fueron muy exigentes. Igualmente ha sido uno de los trimestres en los que más he aprendido, dentro y fuera de la escuela.

Una de las cosas que aprendí me la enseño el Dr. Alejandro Segundo Valdés. En una de sus entretenidas clases nos dijo, “la verdad no existe, la verdad se construye”. Fue una frase que me pasó por alto al principio o no la alcancé a ver en toda su dimensión, no obstante, le estuve dando vueltas hasta que la he logrado comprender, o al menos eso pretendo.

Estamos construyendo todo el tiempo verdades, ya sea por convención social, porque así conviene a nuestros intereses, o simplemente para simplificar realidades. ¿Quién no ha mentido sobre algún familiar? De repente decimos, tal persona es mi hermano o mi tío, y no lo hacemos de mala voluntad, tal vez sólo lo hagamos para conseguir un favor o en el mejor de los casos un trabajo.

Sin embargo, en estas verdades construidas o verdades a medias, implicamos una serie de vivencias y muchas cosas más, y una frase que nos “simplificaría” termina por adjetivisar una circunstancia y por qué no, trastocar el resto de nuestro entorno. Habrá quien me diga que estoy exagerando, pero hace mucho que se descubrió el efecto mariposa, y creo firmemente en que los pequeños detalles tienen grandes consecuencias. “Nadie puede cortar una flor sin perturbar una estrella”.

Cada quien tiene su verdad según su cada cual, aunque estas verdades construidas tienen grandes consecuencias en el largo plazo, el que la construyo pagará el precio de su verdad. Sin embargo, hay personas que creen tener verdades absolutas, y comienzan a meterse en la vida de otras personas, creyendo que si les ayudan un poquito los acercan a su felicidad. No hay nada peor que un manipular. Todo aquel que se propone enderezar el mundo lo que en realidad quiere es enchuecarlo a su medida.

Una de estas organización no gubernamental, mejor conocidas como ONG’s, organizaciones que se dedican a proporcionar la “felicidad” según los estándares occidentales, mandó hacer un pozo en una aldea africana, para que las mujeres no tuvieran que caminar tres horas para ir por agua, hasta aquí todo va bien. La ONG no se dio cuenta que ése era el único momento del día en el que las mujeres estaban lejos de la opresión de sus maridos machistas. Ahora esas mujeres son más reprimidas que siempre.

Estas son el tipo de tonterías que hace los dueños de la verdad, de la verdad absoluta. El padre de la economía Adam Smith, desarrollo la teoría de la mano invisible, decía que cada quien buscara lo mejor para si mismo y en el conjunto se lograría lo mejor para la sociedad. Creo que nadie se debería meter en la vida de nadie, y que cada quien busque su felicidad a partir de sus verdades. Nadie posee la verdad absoluta.

Si todos buscáramos la felicidad sin voltear a ver a la persona que esta junto a nosotros, se corre el riego de ser indiferente con todo el mundo y aislarnos, seguramente tampoco ahí esta la felicidad. Pienso que se deben elegir muy bien los conflictos en los que quieres entrar, no puedes jugar todos los partidos pero hay que procurar que el que juegues lo juegues bien. Por cierto, todas las generalidades están equivocadas, incluso la que estoy escribiendo.